PARO NACIONAL
Controladores Aéreos anunciaron que se adhieren al paro de la CGT y el 10 de abril no habrá vuelos
Los controladores aéreos decidieron adherirse al paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT), programado para el 10 de abril. Este paro ha generado preocupación entre miles de pasajeros que ya tenían sus itinerarios planeados para esa fecha. La Asociación de Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (Atepsa) confirmó públicamente que no habrá actividades en los aeropuertos, afectando así a todos los vuelos a nivel nacional.
La movilización de este gremio es parte de un esfuerzo concertado con otros sindicatos aeronáuticos, incluidos la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), y la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA). Dicho frente unido busca reclamar mejoras en términos de condiciones laborales, salarios y la estabilidad de los puestos de trabajo. El acto de adhesión se complementará con movilizaciones a lo largo y ancho del territorio nacional para potenciar su impacto mediático y social.
Por ahora, las aerolíneas están enfocadas en gestionar de la mejor manera posible esta disrupción prevista. Ya se han iniciado planes de contingencia que incluyen reprogramaciones de vuelos y la emisión de avisos anticipados a los clientes. Sin embargo, la magnitud del paro significa que estas medidas tendrán impacto limitado, y es probable que muchos pasajeros enfrenten inconvenientes significativos.
Esta huelga no ocurre en aislamiento, sino que forma parte de una serie de manifestaciones coordinadas por la CGT contra el gobierno actual de Javier Milei. El mencionado paro del 10 de abril será la tercera gran manifestación de este tipo en los últimos tiempos, siguiendo un patrón de creciente insatisfacción laboral. La Confederación ha manifestado en repetidas ocasiones su descontento respecto a la política laboral del gobierno y la política económica en general.
La suspensión total de los servicios de trenes y la reducción de frecuencia en los subterráneos debido a la participación de otros gremios del transporte como La Fraternidad y la Unión Ferroviaria complementan este cuadro de protesta. Así, la jornada se proyecta como un día de extrema movilización sindical, alterando significativamente la vida cotidiana de la nación.