DURANTE LA REPRESIÓN EN EL CONGRESO
Piden la indagatoria del policía que le tiró gas pimienta a una nena
A semanas del controvertido incidente que tuvo lugar frente al Congreso de la Nación, durante una protesta de jubilados, el fiscal Eduardo Taiano ha solicitado la indagación del agente policial Cristian Rivaldi. Este procedimiento se lleva a cabo a raíz de las acusaciones de abuso de autoridad y lesiones tras el uso de gas pimienta contra una niña de 10 años y su madre en el marco de la mencionada represión.
El suceso, que ocurrió el pasado 11 de septiembre, ha levantado una ola de críticas y generado un intenso debate sobre el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad en manifestaciones públicas. El fiscal Taiano basó su solicitud en una videograbación que registró cómo la madre de la menor, Carla Pegoraro, y su hija estaban simplemente sentadas sin mostrar resistencia ni constituyendo alguna forma de amenaza que justificara el empleo de medidas policiales tan extremas como lo son los gases lacrimógenos.
Tras el incidente, la menor, visiblemente afectada, expresó en entrevistas su consternación y miedo durante el ataque con gas, que ocurrió mientras trataban de retirarse pacíficamente. Las imágenes muestran a varios oficiales presentes, y se especula sobre su coordinación en el uso del gas, evidenciado dicho acto por las indicaciones gestuales documentadas en las grabaciones.
Al respecto, el abogado de la familia afectada, Gregoria Dalbon, ha declarado que la situación es un claro ejemplo de las arbitrariedades en el uso de la fuerza y un incidente que merece ser investigado minuciosamente para garantizar la justicia para quienes resultaron afectados. Asimismo, el comportamiento del policía ha sido visto como desmesurado e indebido, no solo por los afectados directos, sino también por gran parte de la opinión pública.
La defensa de Rivaldi ha asegurado que su actuar fue respaldado por decisiones superiores en el contexto de una manifestación conflictiva y multiparticipativa, alegando que las manifestaciones pueden volverse imprevisibles. Sin embargo, la fiscalía sostiene que la responsabilidad individual del agente es ineludible, especialmente al estar en juego la integridad de una menor.