RECUPERACIÓN
Tras 20 días en terapia intensiva, el joven fotógrafo herido en la protesta de Plaza Congreso, mejora y ya camina con ayuda.
Pablo Grillo, el fotoperiodista que fue gravemente herido por un disparo de gas lacrimógeno en la cabeza durante una protesta en Plaza Congreso el 12 de marzo pasado, comenzó a mostrar signos positivos de recuperación, según confirmó su padre, Fabián Grillo. La lesión resultante fue devastadora: fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica. No obstante, ahora, hay motivos para la esperanza.
Tras una ardua lucha en la unidad de terapia intensiva, las señales de mejoría han empezado a aflorar. Grillo, quien estuvo inconsciente y bajo asistencia mecánica, ahora es capaz de interactuar en pequeños pero significativos modos. Según Fabián Grillo, su padre, el avance es notable: "Pablo se ha puesto de pie con ayuda, habla, escucha y reconoce a quienes le rodean. Aunque aún queda un largo camino por delante, estas indicaciones son un rayo de luz para nosotros".
El episodio que dejó a Grillo gravemente herido no ha pasado desapercibido para la Justicia. Después de semanas de inacción, la jueza a cargo del caso, María Romilda Servini, ha tomado medidas determinantes para avanzar en la investigación. Ordenó a la Gendarmería proporcionar el expediente completo del cabo primero Guerrero, el agente presumiblemente responsable del disparo. Además, se están examinando pruebas visuales y registros de vídeo de las cámaras de seguridad, que podrían ser cruciales para esclarecer el ataque.
A pesar de la alegría que trae consigo cada pequeño avance en la salud de Pablo Grillo, la sombra de la impunidad sigue presente. La familia, junto con grupos defensores de los derechos humanos, sigue exigiendo un esclarecimiento completo de los sucesos y que se depuren responsabilidades a fin de que episodios tan macabros no se repitan y que se haga justicia con el trabajador herido.
La experiencia de Grillo sirve como sombrío recordatorio del riesgo que enfrentan quienes trabajan en la primera línea de noticias, esfuerzo que en más de una ocasión termina siendo subestimado. A medida que Pablo Grillo sigue adelante con su lento proceso de curación, su caso clama por una revisión de los procedimientos y una demanda de justicia ausente. En medio de estas luchas, la perseverancia de Grillo se levanta pese a todo como testimonio de resistencia y fortaleza humana.