El Gobierno oficializó la desregulación del turismo en los 39 parques nacionales del país
A través de las resoluciones 61 y 62, el gobierno de Javier Milei ha dado un significativo giro en la gestión de los 39 parques nacionales del país. Esta decisión, publicada el miércoles en el Boletín Oficial, establece una nueva normativa de desregulación del turismo en estas áreas protegidas, buscando tanto flexibilizar los requisitos para los prestadores de servicios como fomentar la competencia en el sector.
"Hemos eliminado las barreras que impedían al sector turístico desenvolverse con libertad y creatividad", declaró Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado. Las normativas, que llevan la rúbrica de Cristian Larsen, presidente de Parques Nacionales, buscan simplificar los procedimientos permitiendo que cualquier prestador de servicios pueda operar en estos parajes naturales.
Una de las principales innovaciones de esta reforma es la posibilidad de gestionar los permisos de operación a través de un sistema digital, que implementa el "silencio positivo". Esto significa que, en ausencia de una respuesta oficial en un tiempo predefinido, los prestadores obtendrán automáticamente el permiso necesario para operar, un paso decisivo hacia la eliminación de engorrosas barreras burocráticas.
Por otro lado, se han suavizado las reglas para instalar infraestructura temporal y se ha levantado la exigencia de contar obligatoriamente con guías habilitados, excepto en las actividades que incluyen algún riesgo potencial para los turistas. Estas medidas están pensadas para alentar a los emprendedores innovadores a proponer nuevas experiencias turísticas en estos espacios, mucho más accesibles y variopintos.

A pesar de estas aperturas, el ministro Sturzenegger ha asegurado que "el poder de supervisión permanece intacto en manos de la Administración de Parques Nacionales". Destacó que este cambio no comprometerá la integridad de las actividades los estándares ambientales que se deben tranquilamente seguir manteniendo.
Este movimiento llega tras críticas hacia el antiguo modelo de turismo que limitaba la competencia y ocasionaba precios desproporcionados, como sucede con el minitrekking en el Glaciar Perito Moreno, gestionado por un solo operador que cobra exorbitantes sumas. Con esta nueva normativa, se espera un panorama renovado y accesible, donde familias y visitantes podrán disfrutar sin los costos elevados del pasado, permitiendo que las riquezas naturales de Argentina sean experiencias al alcance de todos.