Hay nervios en la costa atlántica por la proliferación de hurones
La reciente aparición de hurones en Las Grutas y San Antonio Oeste ha encendido las alarmas entre los habitantes y las autoridades locales. Este pequeño mamífero, que muchos asocian con el espíritu juguetón de una mascota, se ha convertido en un intruso indeseado en la comunidad, planteando serios problemas tanto para la fauna local como para los dueños de aves de corral.
La situación surgió a raíz de un incidente en un gallinero donde un hurón accedió al lugar y causó la muerte de bataraza. Este suceso no solo fue alarmante para el dueño del gallinero, quien se vio obligado a tomar medidas drásticas contra el animal matándolo, sino que también alertó a la comunidad sobre la posible proliferación de esta especie, según pudo averiguar NoticiasNet de fuentes seguras.
Es que algunas versiones indicaron que proliferan alrededor de una docena de esta subespecie de mamífero carnívoro de la familia Mustelidae que fue domesticada hace al menos dos mil quinientos años para cazar conejos. Mide unos 38 centímetros y pesa hasta 2,3 kilos, y en la Ciudad Autonóma de Buenos Aires (CABA) había sido introducida para exterminar ratas hasta que se llegaron a la conclusión de que podían aparearse.
Otro trascendido es que el hallazgo fue en la zona del muelle de “La marea” y se sospecha de un supuesto criadero clandestino o bien del paso de un camión de donde pudieron haberse escapado algunos ejemplares. El hecho de que un hurón pudiera infiltrarse tan fácilmente en un espacio domesticado puso de manifiesto la necesidad de actuar para prevenir que este tipo de eventos vuelvan a ocurrir.
Al respecto, Sebastián Ortega, guardafauna en San Antonio, brindó detalles del operativo a Canal 10 de Río Negro realizado hace aproximadamente 10 días, en el que tres individuos de esta especie fueron capturados en Las Grutas, y posteriormente trasladados y reintroducidos.
Desde el punto de vista oficial, es que la principal hipótesis de la aparición de estos ejemplares sugiere que se trata de animales previamente domesticados aunque silvestres. “Para la legislación provincial, no son animales que sean de tenencia permitida” y además representan un riesgo para la salud porque pueden transmitir enfermedades, concluyó Ortega.