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FOTÓGRAFO HERIDO EN LA MARCHA POR LOS JUBILADOS

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19/03/2025

El médico que atendió a Pablo Grillo denunció que la policía impidió la asistencia

El especialista explicó que, a pesar de que el fotoperiodista estaba tirado en el suelo, inconsciente y con graves heridas, la policía continuó avanzando y disparando balas de goma.

El caso de Pablo Grillo ha sacudido las conciencias de muchos, no solo por la violencia física sufrida por el fotoperiodista, sino también por las alegaciones de negligencia y obstrucción de la justicia por parte de las fuerzas de seguridad. Marcos Caviglia, un respetado doctor y uno de los testigos directos de la agresión, ha decidido romper su silencio y denunciar lo ocurrido.

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"Era un caos. A cada minuto que pasaba la situación empeoraba," menciona con voz quebrada Caviglia. El médico relata que llegó al lugar previendo lo que consideraba más que probable: una escalada de violencia en lo que debía ser una pacífica manifestación de jubilados. Sin embargo, no pudo imaginar el nivel de agresividad que encontraría.

La manifestación, convocada para protestar contra los recortes a las pensiones, degeneró rápidamente cuando las fuerzas del orden intentaron controlar a los presentes. En medio de esa confusión, Pablo Grillo, destacado fotógrafo, fue impactado directamente por un cartucho de gas lacrimógeno. "Pensé que se trataba de una bala de plomo", recuerda Caviglia, señalando la increíble violencia del hecho. Su relato agrega nueva perspectiva a la tragedia de Grillo, que permanece en estado crítico en el hospital.

Pero la tragedia no terminó cuando Grillo colapsó. Según explica Caviglia, las obstrucciones a la asistencia médica fueron deliberadas y costaron momentos críticos. "En ningún momento cesaron los disparos, ni siquiera cuando estábamos allí, dejando evidente que la vida de aquella persona no les importaba en absoluto," expresa con marcada indignación. Los equipos de emergencia encontraron escollos a cada paso, desde gases lacrimógenos hasta el propio bloqueo físico de la ambulancia.

La escandalosa represión también despertó una ola de repudio internacional. Periodistas y entidades defensoras de los derechos humanos han alzado su voz, denunciando no solo la brutalidad del Estado, sino también la flagrante violación de protocolos humanitarios. Este caso, afirma Caviglia, debe ser un punto de inflexión. "No podemos permitir que la autoridad abuse de su poder tan alevosamente," concluye, invitando a la reflexión y a la acción contra esos atropellos que buscan deshumanizar al ciudadano medio.