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PAÍS

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13/03/2025

Se conoció el parte médico de Pablo Grillo, el fotógrafo herido en la marcha de jubilados

El reportero gráfico sufrió graves lesiones en la cabeza, tras ser alcanzado por el cartucho de un gas lacrimógeno.

El lamentable episodio vivido por el fotógrafo Pablo Grillo ha dejado una profunda preocupación no sólo entre su familia y amigos, sino también en toda la comunidad periodística y de derechos humanos del país. El profesional gráfico resultó gravemente herido tras ser alcanzado por un cartucho de gas lacrimógeno disparado por fuerzas policiales mientras cubría la marcha de los jubilados en las inmediaciones del Congreso.

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Actualmente, Grillo se encuentra en terapia intensiva en el Hospital Ramos Mejía, luego de haber sido sometido a una cirugía compleja que busca mitigar los daños sufridos. Su pronóstico sigue siendo crítico, según las declaraciones ofrecidas por su padre en las afueras del centro asistencial. Según los especialistas, logró reducirse la presión intracraneal y reconstruirse algunas partes del tejido afectado, aunque su estado sigue siendo delicado. En las próximas jornadas se observará cómo evoluciona su salud, siendo estos días cruciales para determinar sensiblemente su recuperación.

El episodio ha suscitado una profunda indignación y repudio por parte de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, quienes han solicitado al Ministerio de Seguridad explicaciones sobre el accionar de las fuerzas del orden, bajo el mando de Patricia Bullrich. Estas entidades exigen no solamente una investigación sino también la implementación de medidas que prevengan la repetición de tales escenas de violencia.

Este trágico evento no sólo ha puesto en evidencia el peligro al que se exponen quienes cubren este tipo de manifestaciones, sino también el contexto de tensión y vulnerabilidad en el que los jubilados y demás manifestantes intentan ejercer su derecho a protestar pacíficamente. Las imágenes de represión, que involucran a diversos sectores como trabajadores de la prensa y los propios jubilados, han generado un amplio debate sobre el uso de la fuerza por parte del estado.