POLÍTICA
"Estafadores, coimeros y matoncitos, les queda poco": Nicolás Del Caño sobre el gobierno de Javier Milei
En un contexto de creciente tensión política en Argentina, recientes declaraciones han encendido nuevamente el debate sobre la legitimidad y las prácticas del gobierno encabezado por Javier Milei. El foco de la atención se centró en el diputado nacional del Frente de Izquierda de los Trabajadores (FIT), Nicolás del Caño, quien respondió con dureza a las descalificaciones del vocero presidencial Manuel Adorni. Adorni había calificado a del Caño y a su partido como "un cúmulo infinito de subnormalidad", lo que provocó la furiosa respuesta del diputado, calificando al oficialismo de "banda de estafadores, coimeros y matoncitos de cuarta" y advirtiendo que "les queda poco".
El intercambio de manifiestos verbales aconteció a la sombra del asediado escenario parlamentario, donde el bloque del FIT, formado por figuras como Christian Castillo del Partido de los Trabajadores Socialistas, y Mónica Schlotthauer de Izquierda Socialista, aprovechó la apertura de sesiones ordinarias para realizar una protesta simbólica. Previo al inicio del discurso presidencial, depositaron en los escaños del recinto carteles que acusaban al presidente Milei de "estafador, hambreador y represor", retirándose después del lugar.
Las contundentes acciones y palabras del Frente de Izquierda resuenan más allá de los muros del congreso; Castillo subrayó que los mensajes que dejaron en el parlamento expresan “la opinión de gran parte del pueblo trabajador”. Asimismo, cargó contra el gobierno por las denuncias de agresiones a periodistas parlamentarios, aludiendo a un clima crecientemente hostil hacia la prensa durante eventos oficiales.
Las declaraciones siguieron su curso con Schlotthauer, quien se manifestó no solo en sintonía con sus compañeros de bancada, sino también destacando que sus protestas eran reflejo del sentir de muchos argentinos que repudian lo que denunció como un "gobierno estafador". Su referencia al presidente Milei como “marioneta de Donald Trump" contribuyó a agitar aún más el caldeado ambiente político.
Finalmente, del Caño y sus colegas aprovecharon para emitir un llamamiento en contra de la "violencia institucional" enfatizando diversos incidentes ocurridos en el país, como la represión policial en protestas civiles y un trato percibido como injusto hacia ciertas comunidades, incluyendo mapuches en Chubut y ambientalistas en Mendoza. Este panorama deja entrever un Argentina polarizada donde discurso y activismo se entrelazan, marcando la antesala de posibles nuevos episodios en la tensa vida política del pa