Francos volvió a responsabilizar a la RAM por los incendios en El Bolsón
La Patagonia argentina está envuelta en una situación preocupante debido a los voraces incendios que afectan a gran parte de su territorio. Las crecientes llamas no solo representan un peligro para el entorno natural, sino que también han desatado un complejo entramado político y social. Según el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, existen pruebas contundentes que vinculan a la organización Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) con estos incendios, argumentos que han sido tajantemente rechazados por sectores mapuches.
El oficialismo afirma que los incendios en la Patagonia son el resultado de acciones deliberadas y ha manifestado su resolución de combatirlos con rigurosidad. En este sentido, se abordará una normativa que endurece las penalizaciones para aquellos que provocan incendios intencionales. Francos reiteró las acciones del gobierno: "Contamos con datos reales que nos llevan a entender la situación actual".
La cuestión ha intensificado el conflicto entre el Gobierno y las comunidades mapuches, quienes perciben un trasfondo de persecución política. Pese a las acusaciones cruzadas, el ejecutivo ha desmentido rotundamente cualquier inmovilismo y enfatiza su compromiso en combatir las llamas con todos los recursos disponibles.
Siguiendo esta voluntad, se ha incluido en las sesiones extraordinarias del Congreso un proyecto de ley que promete replantear las sanciones contra incendiarios. Según Francos, la postura del Gobierno es clara y contundente contra cualquier acción que implique intimidación o violencia.

Además, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó que la RAM es considerada una organización terrorista y que no permitirán que actúe con impunidad. La captura de Facundo Jones Huala, supuesto líder de RAM, se encuentra en la agenda, aunando esfuerzos para su regreso a prisión. Esta escalada de términos por parte del Gobierno se suma al señalamiento hecho por Mariano Cúneo Libarona, ministro de Justicia, quien manifestó la postura oficialista de eliminar posibilidades de excarcelación para los responsables de estos incendios.
Mientras tanto, las llamas continúan devorando hectáreas en Neuquén, Río Negro y Chubut, causando severos daños a la flora y fauna, y manteniendo en vilo a la comunidad regional, que enfrenta incertidumbres tanto climáticas como políticas en una Patagonia cada vez más perturbada.