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INDUSTRIA

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05/02/2025

Crisis económica: Nissan paralizó su planta en Córdoba

La empresa paró su único turno activo.

La industria automotriz en Córdoba enfrenta un momento delicado con la suspensión del único turno de producción en la planta de Nissan. Esta medida resuena entre trabajadores y analistas, quienes la consideran como una antesala a un posible cierre definitivo. La raíz del problema parece ser múltiple. Mientras algunas fuentes sindicales y gubernamentales confirman la suspensión, los rumores sobre un cierre inminente no cesan.

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La planta de Renault en el barrio Santa Isabel, donde Nissan produce, se encuentra ahora en el foco, dada su alianza histórica con la automotriz japonesa. Sin embargo, la relación entre ambas ha desmejorado notablemente. Años atrás, las dos compañías se embarcaron en una ambiciosa alianza global, proyectando inversiones conjuntas que prometían revolucionar su producción. Pero esta relación empresarial se ha deteriorado, afectando directamente la efectividad de su capacidad productiva en Córdoba.

Japón y Francia, a través de sus filiales, se encuentran ahora en un contrapunto que parece irresoluble. Este contexto corporativo se ve aún más complejo por las decisiones de Nissan respecto a la producción de nuevos modelos. Si bien se pensó inicialmente que Córdoba sería el epicentro de las innovaciones, la reciente reubicación de parte de la producción a México acentúa las tensiones locales.

El trasfondo económico no es mejor: la parálisis actual afecta a 450 trabajadores directamente dedicados al ensamblaje del modelo Frontier. En un diálogo con Cadena 3, el secretario General de SMATA Córdoba, Maximiliano Ponce, no disimuló su profunda preocupación ante el incierto panorama: "Estamos en un estado de alerta porque si Nissan decide llevar sus nuevos proyectos a México, nos encontramos ante un callejón sin salida en Córdoba", expresó. Según él, no se trata sólo de la producción de la pickup Frontier, sino también del papel de Nissan en la economía local como proveedor de empleo y desarrollo industrial.

Además de las suspensiones laborales, hay un cúmulo de quejas sobre las demoras en pagos a proveedores, complicando aún más toda la cadena productiva. Esta nueva crisis no es del todo sorprendente para algunos, considerando que, según Ponce, la planta nunca logró una producción consistente. "Siempre ha estado con problemas”, comentó, revelando que desde hace más de un año sostienen un intenso esfuerzo junto con los empleados para renovar contratos y mantener empleos.