Fondos buitre: Argentina perdió la apelación y deberá pagar más de 300 millones de dólares
La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó la apelación presentada por Argentina en el caso relacionado con la deuda externa que entró en default tras la crisis de 2001. La decisión habilita embargos por 310 millones de dólares, en favor de los holdouts, conocidos como "fondos buitre", que no aceptaron las reestructuraciones de deuda posteriores.
Los acreedores podrán tomar posesión de los fondos depositados en cuentas de la Reserva Federal de Nueva York, así como en bancos en Alemania y Suiza. Los bienes afectados incluyen los bonos Brady, que vencieron el 31 de marzo de 2023 y que originalmente estaban depositados en Nueva York antes de su presunto traslado al Banco Central de Argentina.
Los bonos Brady fueron emitidos en 1993 como parte de un plan para reestructurar la deuda externa de países en crisis financiera, incluido Argentina. Este programa, diseñado por el entonces secretario del Tesoro de EE.UU., Nicholas Brady, permitió convertir deuda impaga en bonos respaldados por títulos del Tesoro estadounidense. Ahora, estos activos históricos son objeto de embargos debido al litigio.
Este fallo sigue a otro revés internacional para Argentina, cuando la Corte Suprema del Reino Unido falló en contra del país en el caso relacionado con los pagos del Cupón PBI. Además, la jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, recientemente ordenó a Argentina pagar 477 millones de dólares en otro caso de deuda, marcando un difícil panorama judicial y financiero para el país.
La pérdida de la apelación complica aún más el escenario económico de Argentina, que enfrenta una frágil situación financiera. Si bien los abogados del Estado buscan mitigar el impacto de las medidas, los embargos representan una carga significativa para las reservas internacionales y podrían dificultar el acceso a los mercados internacionales en el futuro cercano.