Patricia Bullrich apoyó la instalación del cerco en la frontera de Salta con Bolivia
La decisión reciente del Gobierno de instalar un cerco en la frontera norte de Salta con Bolivia ha generado una serie de debates sobre sus implicaciones. Bajo la rúbrica del Plan Güemes, la medida busca frenar actividades ilegales, ejercer un control más estricto y resguardar el territorio argentino.
Encabezado por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, el Gobierno ha justificado esta acción como una respuesta directa al creciente problema del contrabando y el narcotráfico que afecta la región. "Es esencial cuidar a los argentinos y recuperar el control perdido hace mucho en estas zonas," aseguró Bullrich, destacando la necesidad de robustecer las políticas de seguridad en lugares críticos, como Aguas Blancas.
Además, la ministra ha revelado que este alambrado de 200 metros se extenderá desde la terminal de micros hasta los puestos de control del Puerto de Chalanas. Será con el fin de fortalecer el control en el paso de personas y mercancías, mitigando así el flujo ilegal de sustancias narcóticas y otros bienes.
El asentamiento de este cerco es parte integral del Plan Güemes, que busca no solo detener el narcotráfico sino también eliminar prácticas de trata de personas y el comercio informal no regulado que beneficia a redes delictivas. La obra será financiada por la provincia de Salta, con supervisión de Nación.
En términos operativos, se destaca el despliegue de 310 efectivos de fuerzas federales en congruencia con un aumento de vigilancia en puntos especialmente problemáticos, como el río Bermejo y la denominada "Ruta de la Droga". Esta ofensiva también busca establecer un marco de cooperación interinstitucional entre provincias y nación, que potencie las investigaciones y las estrategias preventivas frente al crimen organizado.