Preocupación en la región: detectaron mosquitos transmisores de dengue
El mosquito Aedes aegypti, principal transmisor del dengue, amplió su territorio en Argentina, alcanzando localidades como Neuquén, Cipolletti y Río Colorado, donde antes no se esperaba su presencia. En la última semana, ovitrampas instaladas en barrios como El Manzanar, cercano al puente que une Neuquén con Cipolletti, confirmaron su expansión. Además, equipos del Ministerio de Salud de Río Negro detectaron estos criaderos en Río Colorado, lo que alarma a las autoridades ante la posibilidad de más brotes.
Según Marcos Arezo, jefe del Departamento Provincial de Zoonosis de Río Negro, las localidades de ambos márgenes del río Neuquén presentan el mismo riesgo. Esto coincide con el aumento de turistas provenientes de Brasil, donde el dengue es endémico, y con los más de 1.295 casos reportados en el país durante el verano, de los cuales el 90% son autóctonos.
Frente a esta situación, las autoridades de salud instan a la población a extremar cuidados como el uso de repelente, la instalación de mosquiteros y el uso de ropa que cubra brazos y piernas, especialmente en horarios de mayor actividad del mosquito. Además, enfatizan en la importancia del descacharrado: vaciar recipientes con agua estancada, cortar malezas y evitar criaderos en patios y jardines.
La investigadora Marina Winter, del CONICET y la Universidad Nacional de Río Negro, subrayó que los mosquitos no se desplazan más de 20 metros desde su criadero. “Si hay mosquitos en una vivienda, probablemente se estén criando allí mismo. Es vital eliminar todos los focos de reproducción para frenar su propagación”, aseguró.
¿Qué es el dengue?
El dengue, también conocido como “fiebre quebrantahuesos”, es una infección viral transmitida por mosquitos que afecta principalmente a regiones tropicales y subtropicales. Aunque muchas personas no presentan síntomas, quienes los desarrollan suelen experimentar fiebre alta, dolor de cabeza, náuseas y erupciones cutáneas. Si bien la mayoría se recupera en una o dos semanas, los casos graves pueden requerir hospitalización e incluso ser mortales.