La causa tiene a cuatro sospechosos, tres de ellos detenidos y un cuarto acusado que es buscado, que se encuentra prófugo. Se trata de un inversor y empresario hotelero llamado Pablo P., un contratista llamado Carlos D. Ch. y Walter M., contratista.

En el marco del operativo policial, las víctimas relataron a los efectivos las condiciones a las que eran sometidos cotidianamente, tanto en el aspecto laboral como en el salubre.

"Nos obligaban a dormir hasta 35 personas en una habitación, con colchones viejos y comida casi cruda. Al principio nos daban buena comida, pero después solo polenta. Nos deben meses de trabajo", revelaron algunos de los hombres.

El lugar tiene un terreno de 6.300 metros cuadrados sobre la ruta 27 y está situado frente a la rotonda de acceso a la nueva vía a Nordelta. Además, cuenta con 172 unidades residenciales de entre 43 y 185 metros cuadrados.