RÍO NEGRO
Los desafíos económicos tras la caída de la recaudación tributaria
La recaudación tributaria de la provincia de Río Negro experimentó una caída en octubre respecto al mes anterior, lo que generó preocupaciones dentro del gobierno provincial, dada la desaceleración de la actividad económica y la baja inflación.
El titular de la Agencia de Recaudación Tributaria de Río Negro (ARTRN), analizó este descenso y explicó cómo las fluctuaciones en sectores clave como el petróleo, el turismo, la construcción y el comercio afectan los ingresos fiscales provinciales.
En diálogo con el programa "Tocá Madera" de Radio Noticias, indicó que la baja inflación en el país tuvo un impacto directo en la recaudación. "En meses de muy baja inflación, se nota cualquier bajón o parate en la actividad económica", explicó. Además, señaló que la estabilidad de los precios y el estancamiento en la actividad económica fueron factores clave en la disminución de la recaudación.
En términos concretos, la recaudación total de octubre fue de 38.000 millones de pesos, una cifra inferior a los 40.000 millones de septiembre, lo que refleja una caída tanto en términos nominales como reales. La merma es del 3,7% con respecto a valores del mes anterior, lo que significó una baja de 5.507 millones de pesos, el equivalente al 7% de la masa salarial neta del Estado rionegrino.
El funcionario destacó que esta situación afecta tanto a los ingresos provinciales como a la coparticipación nacional. "La recaudación nacional cayó, la recaudación provincial cayó, entonces es un 'combo' sensible, grave", detalló Palmieri.
Este descenso impacta directamente en las finanzas de la Provincia, que enfrenta una pérdida de 5.500 millones de pesos, una cifra que incluye la caída de la recaudación provincial y los envíos de coparticipación nacional.
A pesar de esta caída, Palmieri subrayó que el gobierno de Río Negro ha implementado políticas para atraer inversiones y fomentar el crecimiento económico a largo plazo. Entre estas medidas se encuentran la eliminación del impuesto de sellos y la reducción del impuesto a los ingresos brutos para la compra de vehículos pesados destinados a actividades industriales y productivas, como las vinculadas al transporte y la construcción.