Estafa con billeteras virtuales en Regina: engañaron a una persona y sacaron préstamos por más de $18 millones
Un vecino de Regina fue víctima de una estafa mediante billeteras virtuales y operaciones bancarias que derivaron en la contratación de préstamos por más de $18.000.000 sin su consentimiento. La maniobra comenzó en julio de este año mediante el mecanismo conocido como “vishing” que implica mensajes de WhatsApp y videollamadas para hacer caer a la víctima.
Tras la denuncia y la presentación ante la justicia la persona afectada por la estafa logró un fallo favorable que fue dictado por la jueza Paola Santarelli a cargo de la Unidad Jurisdiccional Civil N° 21 de Regina. La resolución, firmada el 19 de octubre, ordenó suspender los cobros de los créditos y dispuso medidas para evitar nuevos perjuicios económicos.
La estafa comenzó el uno de julio, cuando personas desconocidas se comunicaron a través de WhatsApp, haciéndose pasar por representantes de la empresa YPF. Los contactos se realizaron desde números telefónicos con prefijo de México, identificados como "Soporte" y "Assistent", además de otras líneas nacionales. Los delincuentes utilizaron una modalidad conocida como vishing, basada en técnicas de engaño e ingeniería social para obtener información y concretar operaciones financieras.
A través de mensajes y videollamadas, los estafadores fueron indicando a la víctima los pasos que debía seguir para abrir cuentas en billeteras virtuales y validar distintas operaciones. De esta manera, la víctima actuó convencida de estar recibiendo asistencia de representantes autorizados. Así, los delincuentes lograron que habilitara herramientas financieras que posteriormente utilizaron para movilizar dinero.
La primera operación se produjo ese mismo día, cuando le hicieron validar una cuenta en la billetera virtual Lemon mediante un enlace que le enviaron y compararon, sin su autorización, criptomonedas por $1.600. Luego ese activo fue transferido a una billetera externa.
El dos de julio, los estafadores consiguieron que se otorgara un préstamo de $761.000 a nombre de la víctima. El dinero fue acreditado en una cuenta bancaria y posteriormente transferido, junto con otros 300.000 pesos, a la billetera virtual Lemon. Desde allí se realizaron operaciones con criptomonedas y se retiraron activos digitales por un valor equivalente a $1.109.472,70.
La maniobra continuó en los días siguientes, cuando se otorgó otro préstamo por $9.000.000. Los fondos fueron acreditados en una cuenta bancaria y el 6 de julio llegaron a una billetera virtual, desde donde se utilizaron 3,5 millones de pesos para comprar dólares digitales que fueron retirados inmediatamente. Ese mismo día, los delincuentes también operaron mediante otra billetera virtual, donde realizaron una compra de activos digitales por 5,5 millones de pesos y posteriormente retiraron ese dinero.
Al mismo tiempo a través del sistema de home banking de una entidad bancaria, obtuvieron un préstamo personal por $8.330.000; dinero que fue acreditado en la cuenta sueldo de la víctima, que recibió $8.321.670, pero la cuenta fue vaciada inmediatamente mediante tres transferencias por $7.000.000, $1.000.000 y $100.000. El banco autorizó esas operaciones sin requerir verificaciones adicionales ni activar alertas de seguridad.
En la denuncia y presentación judicial, remarcó que hizo los reclamos a las entidades financieras, que ya en agosto reclamaban e intimaban por el pago de cuotas por los créditos.
En su fallo la jueza ordenó suspender inmediatamente todos los cobros, débitos y descuentos relacionados con los préstamos cuestionados. También prohibió que las entidades informen a la víctima como deudora morosa ante el Banco Central, Veraz, Nosis u otras bases de datos crediticias, y que inicien acciones judiciales o extrajudiciales para reclamar el dinero.