2026-10-19

Salud

Día Internacional Contra el Cáncer de Mama: la mirada de una oncóloga en Regina

La roquense Romina Yapur viaja cada semana a Villa Regina para asistir a pacientes de toda la región en el lugar conocido como ´La Casita Oncológica´. En esta fecha, la profesional repasa la importancia de la prevención, el cuidado integral y el valor de no atravesar la enfermedad en soledad.

Por Celeste Cerezuela

En este 19 de octubre, en pleno Octubre Rosa y en el marco del Día Internacional Contra el Cáncer de Mama, la concientización sobre los controles tempranos, la prevención y el acompañamiento médico cobra una vigencia fundamental. Desde General Roca, la médica oncóloga Romina Yapur se traslada semanalmente a Villa Regina para atender a pacientes que llegan desde diversos puntos del Alto Valle Este y Valle Medio, aportando una mirada humana, integral e interdisciplinaria.

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La profesional atiende consultas programadas los días miércoles en el ámbito público y en la Clínica Central. Según destaca, la atención oncológica actual no se concibe únicamente desde lo farmacológico, sino a través de un equipo integral. El espacio cuenta con atención clínica, psicología, enfermería permanente en sala de quimioterapia —adaptada con sillones y camas—, trabajo de secretaría y el respaldo de Lalcec, Fundación Vivir, Brillo de Esperanza y Fundación Sawabona. Esta articulación permitió dotar a La Casita Oncológica de insumos de alta complejidad, como un microscopio para el servicio de patología, una cabina para la cadena de frío de vacunas y camas especiales para pacientes con obesidad en terapia intensiva. 

A su vez, el espacio brinda un soporte importante en cuidado estético de la piel, el pelo y las uñas de la mano de Brillo de Esperanza, sumado a prácticas de reflexología y biodescodificación de Fundación Sawabona. “Los tratamientos afectan un montón la piel, el pelo y las uñas; el acompañamiento desde la parte estética es sumamente importante, al igual que el apoyo psicológico, la reflexología y la biodescodificación, que cambian radicalmente la tolerancia y el resultado de los tratamientos”, enfatiza la Dra. Yapur.

Rumbo a los 20 años de La Casita Oncológica 

La labor que se realiza en Regina es un pilar sanitario estratégico, ya que la salud pública solo cuenta con especialistas en oncología en Villa Regina y Cipolletti. En ciudades como General Roca o Choele Choel no existe servicio de oncología estatal, por lo que Regina absorbe a toda la población de Chichinales, Valle Azul, Mainqué, Godoy, Huergo, Chimpay, Beltrán y Choele Choel. 

A casi 20 años de los inicios de la atención pública en la ciudad, el equipo persigue el objetivo de lograr la categorización formal como servicio de oncología en la provincia antes de 2027. Actualmente, el hospital cuenta con complejidad 4A (al no poseer todas las subespecialidades), lo que genera trabas para la acreditación oficial. “Nuestro objetivo con estos 20 años es que sea considerado, después de dos décadas, formalmente un servicio. Funciona como tal, pero hay trabas que intentaremos sortear”, señala la médica. 

¿Mito o verdad: el cáncer es una enfermedad emocional?

Al analizar el origen de la enfermedad, la Dra. Yapur remarca que el cáncer es multifactorial. Si bien la parte emocional influye tanto en el desarrollo como en la evolución, no es la causa única. “A veces se le exige al paciente 'ponete bien o sé positivo para que el cáncer no crezca', como si fuera tan fácil ponerse un cartelito de positivo. Lo emocional es fundamental y hay que sostenerlo, pero no es el único motivo”, reflexiona.

De igual modo, desmitificó las dietas extremas: “Está el mito de 'dejo de comer harinas o azúcares para que el cáncer no se alimente'. Hay que comer de manera saludable, pero no privarse de la alimentación indispensable. Hoy casi no se concibe la oncología sin un nutricionista en el servicio”. Asimismo, ponderó el impacto de la actividad física: “Caminar no requiere dinero; la actividad física mejora la tolerancia a la quimio, previene nuevos tumores y aumenta el tiempo en que la enfermedad tarda en volver”. A esto sumó el valor de la meditación, la espiritualidad y la fe para los pacientes.

Lo que no se ve: barreras de acceso, viajes en colectivo y la autonomía del paciente

Por otro lado, la oncóloga visibilizó las duras barreras de acceso que atraviesan los pacientes para conseguir medicación, turnos o movilidad, debiendo confeccionar informes diarios para Servicio Social. “Tuvimos una paciente que debía viajar diariamente de lunes a viernes en colectivo hasta Cipolletti para hacerse radioterapia, padeciendo un tumor doloroso y sufriendo los pozos del trayecto en la Ruta 22. Son entre 5 y 7 horas diarias dando vueltas, a veces en ayunas por temor a tener síntomas digestivos en el colectivo. Es un sufrimiento colateral enorme”, relata.

Respecto a la relación médico-paciente, Yapur resalta que la medicina dejó de ser verticalista para dar paso a la autonomía de la persona: "Antes el médico indicaba y el paciente aceptaba. Hoy se discuten los tratamientos y hay pacientes que eligen no hacer más; uno explica pros y contras, pero la decisión es suya. Además, ahora se comprenden e integran otras áreas fundamentales para abordar el cáncer, más allá de lo estrictamente farmacológico".

 Para concluir en este día de concientización, la especialista deja un mensaje sobre el momento del diagnóstico y los controles rutinarios: “Es vital no atravesar esto en soledad. Es fundamental ir acompañado a las consultas, perder el miedo a consultar en la salita o con el médico clínico y hacerse cargo de la propia salud. El protagonista siempre es el paciente; nosotros somos personajes secundarios que acompañamos en el camino”.
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