Cómo afecta la primavera lluviosa al desarrollo de la fruticultura regional
Cuando sobre finales del invierno, última semana de agosto y principios de septiembre, comenzó la floración de las distintas variedades de frutales, muchos integrantes de la cadena frutícola pensaron que podía llegar “una gran cosecha”. No se anticipaba una cifra récord, pero si superior al promedio histórico. Pero empezó a llover y eso cambió el panorama.
Para Eduardo Artero, presidente del Consorcio de Regantes e histórico dirigente de los productores de Cipolletti, la situación que más preocupa es la de las manzanas, especialmente las variedades de floración más temprana o de las que están cerca de la costa del río. Muchos días de lluvia, con la flor abierta, hace que no se complete el ciclo de polinización. Y sin eso, no hay fruta.
“La lluvia va lavando el polen; y cuando hay tormenta, las abejas no salen del panal. Entonces todo se demora. Creo que vamos a tener menos de lo que se esperaba”, puntualizó. En definitiva “no será una gran cosecha; será una ‘cosecha’ nomás. Mayor que la del año pasado pero no tan importante”, comentó.
La comparación es un punto de referencia para el mundo productivo: durante la temporada 2025-2026, con las heladas tardías y el granizo hubo mucha pérdida de cantidad y calidad. La cosecha se ubicó entre los mínimos históricos.
Igual, para poder evaluar la cantidad de fruta que habrá en las plantas “hay que esperar unos 20 días”. Claro que con el pronóstico adelantando la continuidad de lluvias, la perspectiva no es muy positiva.
En cambio, con la pera pasó algo diferente: su floración se produce antes, “le tocaron algunos días lindos y alcanzó a cuajar el fruto. Entonces podemos tener una buena producción”, informó Artero.
Con respecto al granizo que cayó hace dos semanas, el productor puntualizó que “hizo daño” en algunos sectores, especialmente entre la pera y la ciruela. De todos modos, “esas pequeñas marcas que quedaron pueden quedar atrás en el desarrollo del fruto; vamos a ver”, manifestó esperanzado.
También puntualizó que “el ciclo biológico de las plantas” está “atrasado con respecto a otros años; había empezado bien pero ahora se atrasó. Yo diría que estamos 10 días con respecto al año pasado”.