Sociedad
Una reginense participará de la visita del Papa León XIV a la Argentina
Por Celeste Cerezuela
A veces, una oportunidad importante llega cuando menos te lo esperás. Un currículum enviado casi sin expectativas terminó convirtiéndose en una convocatoria que marcará la carrera de Analy Potes Mungai, una reginense que será parte del equipo encargado de organizar la visita del papa León XIV al país.
Licenciada en Ceremonial, Imagen y Organización de Eventos y actual presidenta del Círculo Italiano de Villa Regina, tanto en el área deportiva como en la cultural, Analy recibió a LCR Diario en su oficina para contar cómo llegó esta propuesta y qué implica trabajar en un acontecimiento de esta magnitud. Entre reuniones, planificación y muchos detalles por resolver, vive la experiencia con alegría, compromiso y los nervios propios de una responsabilidad tan importante.
Según el cronograma difundido, el Papa tiene prevista su llegada a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre, después de visitar Uruguay y antes de viajar a Lima. Durante su estadía, la agenda contempla encuentros con el presidente Javier Milei, actividades en la Casa Rosada y el Palacio Libertad, una visita al Pequeño Cottolengo Don Orione de Claypole, una misa en el Monumento a los Españoles y reuniones en la Universidad Católica Argentina. También viajará a Córdoba, visitará el Complejo Penitenciario Federal de Villa Devoto y presidirá una misa en la Basílica de Luján.
En medio de esa agenda, la reginense trabajará junto a otras cinco profesionales que compartieron su formación universitaria. Todas fueron convocadas para colaborar con la Conferencia Episcopal Argentina en la organización de las actividades y la coordinación de las autoridades que participarán de la visita.
Una convocatoria que no esperaba
La oportunidad llegó a través de una compañera y amiga de la universidad, que un día le pidió su currículum.
“Una compañera y amiga que estudiaba conmigo me pidió el currículum un día. Lo envié, pero sin esperanzas de nada, pensando por dentro: ‘¿Cómo nos van a llamar a nosotras?’”, recordó.
La noticia empezó a tomar dimensión después de una reunión con la persona encargada de coordinar la visita a nivel general. Al día siguiente, recibieron la confirmación de que estarían a cargo del ceremonial de la Conferencia Episcopal Argentina.
“Fui convocada junto a cinco compañeras más, recibidas en la misma universidad, para colaborar con la Conferencia Episcopal en la visita del Santo Padre. Vamos a estar a cargo de lo que en la jerga se denomina ‘zona 1’, que tiene que ver con todas las autoridades nacionales, provinciales y municipales, y con todo el clero, tanto en los eventos privados como en los masivos”, explicó.
Su trabajo abarca el asesoramiento previo, la planificación y la coordinación presencial durante las distintas actividades. Para eso, mantienen contacto permanente con los equipos de ceremonial de Nación, de la provincia de Buenos Aires y de Córdoba, además de los organismos involucrados en cada lugar que visitará el Papa.
“Tenemos vínculo permanente y coordinación con todos los ceremoniales de las ciudades que incluye la visita. Esto también abarca la seguridad, la Guardia Suiza y todo lo que tiene que ver con la organización”, detalló.
El trabajo comenzó hace aproximadamente dos meses y requiere una planificación que contempla desde la llegada del avión hasta la partida del país. Según explicó Analy, no se trata de repetir un protocolo ya armado, sino de preparar cada instancia de acuerdo con el itinerario y las posibles eventualidades.
“Estamos trabajando mucho. No solo se trata del Papa, sino también de toda la comitiva que lo acompaña, es decir, el conjunto de los obispos y cardenales”, señaló.
Qué hay detrás de cada acto oficial
La organización de una visita de estas características implica mucho más que preparar una ceremonia. El trabajo de los profesionales del ceremonial incluye anticiparse a los problemas, coordinar a las personas y cuidar los detalles para que cada actividad se desarrolle de la mejor manera posible.
“Hay decretos y rangos. Tenemos que organizar todo el aspecto protocolar, analizar si viene más gente y dónde ubicarla, proyectar si puede haber fallas o inconvenientes y qué hacer si ocurren”, explicó Analy.
La ubicación de las autoridades depende de su rango y título, pero también deben contemplarse cuestiones como las dificultades motrices de algunos invitados, la disposición de las banderas y los símbolos patrios, los accesos para el público y los ingresos de artistas. Incluso se prevén cuestiones técnicas, como contar con un generador eléctrico ante una eventualidad.
“Tenemos que coordinar todo para que no haya errores o, si los hay, solucionarlos y que pasen desapercibidos”, resumió.
En esta visita, además, la planificación debe contemplar la participación de las distintas diócesis del país, que se suman con sus propios equipos y protocolos. A eso se agrega la presencia de periodistas, asesores y otros profesionales que acompañarán al Santo Padre.
Un detalle puede cambiar la imagen de un evento
Durante la charla también surgió un ejemplo reciente que permite entender la importancia de cuidar cada aspecto de una producción; el homenaje a Lionel Messi en el estadio Monumental, cuyo espectáculo de drones generó críticas cuando apareció la publicidad de Sancor Seguros en un momento en el que el público esperaba un reconocimiento a la trayectoria del capitán argentino.
Para Analy, lo ocurrido muestra cómo una decisión dentro de la organización puede afectar la percepción de un acontecimiento.
“Fue un claro ejemplo de una mala organización y producción. Ahora se están pasando la responsabilidad entre la productora que realizó el espectáculo y la AFA, pero la macana ya está hecha. Hay que aceptar la culpa”, expresó.
“En esta visita estamos hablando de recibir a una autoridad. Imaginate si pasa algo así. Por eso es tan importante todo el trabajo que hacemos”, sostuvo.
Una bienvenida con productos regionales
La comitiva que acompañará al Papa incluirá, según contó Analy, alrededor de 300 personas, entre periodistas y otros integrantes de la delegación. Como parte de la recepción, se preparan canastas de bienvenida con productos regionales de distintos lugares del país para los hoteles donde se alojarán.
En esa tarea también intervienen sus conocimientos de italiano, idioma que estudia desde hace años. Hace poco, tuvo que traducir las tarjetas que acompañarán las canastas.
“Estoy muy contenta. No estoy asustada, pero sí nerviosa. Es algo muy importante, es la visita de un representante mundial después de 40 años. Como dirían los chicos ahora, ‘es un montón’”, contó entre risas.
Mientras avanzan con las reuniones por videollamada, el equipo ya dejó organizada la logística prevista para la llegada del avión y trabaja en la planificación de la partida, además de los distintos encuentros y actividades que se desarrollarán durante esos días.