2026-10-05

ECONOMÍA

El 80% de los argentinos aseguran que sus salarios no le ganan a la inflación

La consultora Zentrix dio cuenta de la mayor de las preocupaciones de los argentinos: el sueldo no alcanza.

En un contexto de inestabilidad económica, las políticas de desinflación implementadas por el gobierno encabezado por Javier Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo, han venido generando un fenómeno crítico: la licuación de los salarios. A pesar de los esfuerzos por controlar los índices inflacionarios, el 81,8% de los trabajadores argentinos manifiesta que sus salarios no alcanzan a mantenerse en línea con el costo de vida, según un relevamiento reciente de la consultora Zentrix.

Lee también: El Gobierno celebró el dato de inflación de agosto

La caída del poder adquisitivo ha afectado directamente el consumo y la producción, llevando ambos indicadores a niveles preocupantes, semejantes a los registrados durante la pandemia. Este panorama ha inducido a un incremento en los niveles de endeudamiento hogareño; las familias enfrentan dificultades para cubrir incluso los gastos más básicos, lo cual ha elevado la morosidad a un récord histórico.

Un análisis más detallado de la situación revela que hay una disparidad en la percepción de la crisis económica cuando se considera la situación personal versus la nacional. Mientras que el 39,3% de los ciudadanos califica negativamente su economía individual, un amplio 61,5% se muestra insatisfecho con la situación financiera del país. Esta desconexión incrementa las complicaciones para las políticas públicas que buscan equilibrar tales percepciones y realidades.

Más de la mitad de la población coloca los ingresos como su mayor preocupación. Específicamente, el 50,1% de los encuestados nombra a los ingresos insuficientes y salarios como la problemática principal, seguida de la incertidumbre económica (49,8%), desempleo (40,9%), corrupción (39,6%) y tarifas de servicios públicos (35,2%). Estas cifras destacan una tendencia hacia la insatisfacción económica generalizada y un deterioro del bienestar social.

La confianza en las entidades gubernamentales para brindar datos estadísticos confiables también se ha visto erosionada. Un significativo 67,1% de la población desconfía de las cifras de inflación proporcionadas por el Indec, sosteniendo que no reflejan lo que experimentan en su día a día. Tales cifras apenas se han movido con respecto al mes anterior, cuando un 65,8% mostró similar desconfianza.

Además, el foco puesto en el ingreso real disponible, estudiado por el centro económico Equilibra, muestra un preocupante descenso. El ingreso real de 14,5 millones de personas se contrajo un 0,9% en términos mensuales y un 5,4% al comparar con el año anterior, quedándose 16,1% por debajo del promedio anual de 2023.

Particularmente afectados han sido los salarios privados registrados que cayeron 1,7% en el mes y 4,8% anualmente, además de las jubilaciones mínimas con bonos que experimentaron disminuciones significativas.

Por otro lado, los salarios públicos presentaron una ligera recuperación, con un aumento del 1,3% mensual aunque siguen mostrando una disminución del 6,5% al mirar el año en retrospectiva.

Te puede interesar