Persecución en Regina: mientras investigan los disparos contra la policía, qué pasó con los menores y con el arma
Pasaron más de 48 horas de la persecución que se dio por varios sectores de la ciudad durante el fin de semana y los cuatro adolescentes de entre 15 y 17 años que escaparon de un control policial siguen imputados por “resistencia a la autoridad y abuso de armas". Por tratarse de menores, no hubo audiencia de formulación de cargos y se continúa con la investigación para determinar si dispararon contra la policía.
El raid de fuga que incluyó maniobras peligrosas y a alta velocidad por pleno radio urbano y chacras de la zona oeste, no pasó inadvertido para algunos vecinos: "Fue terrible. Pasaron como locos por mi casa y doblaron en Los Arrayanes hacia Padre Gardín. Todos los vecinos salimos a la calle por el ruido. Gracias a Dios que no pasó nada grave y no chocaron a nadie", relató una mujer desde barrio Barnabá.
Aunque las hipótesis principales apuntan a que la desenfrenada huida se desencadenó simplemente porque el conductor de 17 años no poseía licencia de conducir, tras haberle sacado sin permiso la Volkswagen Amarok a un tío que está de vacaciones, la situación penal para el grupo se complicó por el reporte policial de disparos durante el seguimiento.
Según precisaron fuentes de la investigación al diario LCR, el personal de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA) manifestó haber escuchado al menos dos detonaciones de arma de fuego provenientes del interior del rodado en dos tramos de la persecución (uno en General Paz y La Pampa y otro camino a las chacras).
Sin embargo, tras el choque de la camioneta contra un camión en un sector de calle Juan XXIII y la posterior aprehensión de los jóvenes, el arma no fue encontrada dentro del habitáculo.
Con el paso de las horas, personal policial realizó rastrillajes y peritajes en los distintos puntos de la ruta de escape por donde transitó la Amarok, aunque por el momento los resultados arrojaron saldo negativo. Se desconoce por el momento qué resultados arrojó las pruebas para detectar rastros de pólvora en las manos de quienes iban en la camioneta.
La causa continúa su curso bajo la órbita de la fiscalía en turno y los organismos de minoridad correspondientes.