2026-09-11

Kurruf volvió a volar: histórica liberación de un Cóndor en Sierra Grande

Tras superar una etapa de rehabilitación, el ejemplar andino regresó a la libertad en un emotivo acto comunitario en la localidad rionegrina.

Por primera vez, Sierra Grande fue escenario de la liberación de un Cóndor andino adulto. Tras ser rescatado y rehabilitado, Kurruf volvió a desplegar sus alas ante una comunidad que acompañó con emoción su regreso a la libertad.

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Hubo un instante en el que todas las miradas dejaron la tierra y buscaron el cielo. Frente a las sierras de Sierra Grande, Kurruf abrió sus enormes alas y volvió a ser libre. Su vuelo marcó el final de un proceso de rescate y recuperación, pero también escribió una página inédita para la localidad: por primera vez, Sierra Grande fue escenario de la liberación de un Cóndor andino adulto.

Vecinos, familias, estudiantes, docentes, especialistas y autoridades acompañaron una jornada cargada de emoción. La Intendenta de Sierra Grande, Roxana Fernández, destacó el valor de que las sierras fueran elegidas para vivir este acontecimiento. “Fue una actividad que congregó a muchísima gente, una jornada muy linda. Que hayan elegido nuestras sierras preciosas para este momento inolvidable es muy significativo, y fue muy importante contar con el acompañamiento de la comunidad educativa”, expresó.

De no poder volar a recuperar el cielo
Kurruf fue hallado el 10 de julio en Tembrao, departamento Valcheta, con un cuadro de debilidad que le impedía volar. El llamado de un vecino permitió activar rápidamente el operativo de rescate por parte de los Asistentes de campo del Ecoparque de Buenos Aires.

Tras recibir los primeros auxilios en Valcheta y con el apoyo de Aerolíneas Argentinas, fue derivado al Centro de Rescate y Rehabilitación de la Fundación Temaikèn. Allí recibió atención veterinaria especializada hasta estar en condiciones de regresar a la naturaleza.

La guardaparque e integrante del equipo de Sierra Pailemán, Camila Benítez, destacó que la participación de la comunidad fue fundamental. “Nuestros vecinos son nuestros aliados. Gracias a ellos estamos acá y Kurruf puede volver a volar en libertad”, señaló.

La liberación también tuvo un fuerte componente educativo. Durante los días previos, integrantes del programa visitaron escuelas de Sierra Grande para transmitir a niños y jóvenes la importancia de vivir este momento con respeto y armonía. “Después son ellos los que llevan el mensaje a sus amigos, familias y vecinos. Así se arma una red”, explicó Benítez.

Un regreso diferente
La asistente bióloga del Programa de Conservación de Cóndor Andino del Ecoparque de Buenos Aires, Daniela Reygert , explicó que la liberación de Kurruf tuvo una característica especial: al ser adulto, ya conoce el territorio y cuenta con la experiencia necesaria para desenvolverse nuevamente en libertad.

“Kurruf es adulto, ya tiene la experiencia de saber volar, conoce la zona, estos cerros y sabe buscar comida”, detalló.

A diferencia de los pichones, que requieren un seguimiento prolongado mientras aprenden a desenvolverse, Kurruf podrá buscar refugio y alimento para luego continuar por las rutas que ya conoce.

Un trabajo conjunto
La Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de Río Negro acompañó, junto al área de Fauna, las distintas etapas de recuperación de Kurruf hasta su regreso al ambiente natural. También participaron de la liberación integrantes del Cuerpo de Guardas Ambientales del Área Natural Protegida Puerto Lobos y el equipo técnico provincial.

“La recuperación y liberación de Kurruf es el resultado de un trabajo articulado y sostenido para proteger nuestra fauna silvestre”, destacó la Secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez.

El regreso de Kurruf fue posible gracias a una cadena de compromiso que comenzó con el llamado de un vecino y continuó con el trabajo de especialistas, instituciones, organismos y una comunidad que hizo propio el cuidado de la especie.

En Sierra Grande quedó una imagen difícil de olvidar: chicos y grandes mirando hacia arriba, el silencio de la espera y, finalmente, las alas desplegándose frente a las sierras.

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