Albrieu dio detalles sobre la clausura del edificio: “La mala calidad del hormigón y la construcción es un punto a evaluar”
En los últimos días el intendente Luis Albrieu, brindó precisiones sobre la situación del edificio ubicado en la esquina de San Martín y Lavalle, clausurado preventivamente la semana pasada tras el colapso de una de sus columnas en la planta baja. La estructura, de cinco pisos y 20 departamentos, permanece evacuada y vallada mientras se aguardan dictámenes técnicos decisivos.
En declaraciones a radio del Sol, el jefe comunal explicó las medidas inmediatas dispuestas por el Ejecutivo local. "Desde que tomamos conocimiento de la explosión de la columna, tomamos intervención: se decidió el desalojo de los residentes, se clausuró el comercio de la planta baja y se prohibió el ingreso", recordó.
Como medida preventiva complementaria, el Municipio procedió también al vallado perimetral para evitar el estacionamiento de vehículos en los frentes de ambas calles. En este punto, Albrieu remarcó que las decisiones se basaron en las recomendaciones del ingeniero Sergio García y en los relevamientos técnicos preliminares.
El intendente señaló que, si bien la falla principal se evidenció en la ruptura del material y en el descenso de 3 a 4 centímetros de la estructura sobre ese punto, la mayor preocupación municipal radica en el estado general de la edificación.
"La decisión de clausurar es nuestra porque la primera evaluación muestra un hormigón de mala calidad y estribos demasiado separados, por lo tanto, la mala calidad del hormigón y la construcción es un punto a evaluar. La columna que explotó se puede reparar, pero la preocupación es qué pasa con el resto. Hay que verificar todas las columnas, no solo la que colapsó", advirtió. Aunque no se registran grietas en los departamentos, menciono que sí se observan marcas en las vigas que convergen en la zona afectada.
Cabe recordar que toda la preocupación que llevó a la clausura del edificio comenzó el pasado 21 de agosto, cuando los residentes se autoevacuaron al detectar el deterioro de la columna y solicitaron la intervención de Protección Civil y Bomberos Voluntarios.
Cinco días después, el Municipio dictó la clausura preventiva. En tanto, en todo momento el propietario del inmueble remarcó que las medidas iniciales se tomaron por precaución a la espera de un diagnóstico definitivo.
Informes claves y los planos
Para definir el futuro del inmueble, el Municipio solicitó un informe al ingeniero Leo Zobisch para determinar los requerimientos necesarios antes de una eventual habilitación. En paralelo, se le solicitó al propietario un plan de acción que iba a ser certificado por el ingeniero Juan Oliver.
"Nadie dice que haya un riesgo de colapso inminente, ningún profesional firmó eso, pero eso no quiere decir que el edificio se pueda habilitar. Hay un riesgo grande para decir que vuelvan a vivir ahí. Para habilitar nuevamente, tenemos que conocer los pasos que indiquen los ingenieros estructuralistas", aclaró Albrieu.
Respecto a la construcción del inmueble, detalló que los planos fueron presentados ante el Municipio en 2008 con el cálculo de estructura firmado por el arquitecto Segovia, pero recordó el marco legal del proyecto: "La responsabilidad de que la obra se ejecute según los planos recae en el representante técnico de la empresa constructora y en el director técnico puesto por la parte del propietario. El Municipio no interviene en la ejecución, es un proceso entre privados".
Finalmente, Albrieu concluyó que la prioridad de la gestión municipal es preventiva y orientada a resguardar la seguridad de los ciudadanos: "A mí lo que me preocupa es que nadie corra riesgo. La demolición, llegado el caso, lo decidirá la Justicia, pero todas las medidas que tomamos hoy son para resolver la situación en el corto plazo".