Productores impulsan el relanzamiento del Programa de Supresión de Carpocapsa
La Federación de Productores de Río Negro y Neuquén comenzó a trabajar junto al SENASA, las provincias, el INTA y la CAFI en el relanzamiento del Programa de Supresión de Carpocapsa, una herramienta sanitaria que tuvo resultados positivos en el pasado y que ahora busca ser actualizada a partir de las nuevas tecnologías y de las necesidades actuales del sector productivo.
El presidente de la Federación, Sebastián Hernández, explicó que uno de los principales objetivos es conformar bloques sanitarios que permitan mejorar el control de la plaga, elevar la calidad de la fruta y sostener el acceso a mercados internacionales, entre ellos Brasil y otros destinos.
El nuevo programa no se limitará exclusivamente a la carpocapsa. Según explicó Hernández, también se incorporarán estrategias para enfrentar otras problemáticas sanitarias que generan preocupación en el sector y que pueden afectar el acceso a determinados mercados.
Entre ellas se encuentran el psílido, el piojo de San José y distintas enfermedades que requieren mayores niveles de control.
En este sentido, el dirigente señaló que algunos destinos, como Estados Unidos, incrementaron sus exigencias sanitarias y pueden rechazar partidas de fruta ante la presencia de determinadas plagas.
Otro de los puntos centrales del proyecto será el abordaje de las chacras abandonadas, consideradas un foco permanente de problemas sanitarios para las explotaciones productivas cercanas.
Para ello, el SENASA habilitará un sistema de denuncias para que productores y vecinos puedan informar sobre terrenos en estas condiciones.
A partir de cada presentación, técnicos especializados evaluarán la situación y analizarán distintas alternativas. Entre ellas se contempla la erradicación gratuita de montes frutales cuando resulte necesario o la posibilidad de reconvertir esas tierras hacia otros cultivos, como alfalfa o maíz.
La propuesta apunta así a recuperar superficies improductivas y, al mismo tiempo, reducir los riesgos sanitarios que pueden afectar a toda la región productiva.