2026-07-11

El Pentágono publicó nuevos archivos secretos de objetos voladores no identificados

El Departamento de Defensa de los Estados Unidos difundió grabaciones, audios y documentos de incidentes espaciales registrados entre 1949 y 2025.
El Departamento de Defensa de los Estados Unidos de América difundió este viernes un paquete de cuarenta archivos secretos sobre fenómenos anómalos no identificados, conocidos popularmente como ovnis. La divulgación se ejecutó bajo la orden ejecutiva firmada este año por el presidente Donald Trump.

Lee también: Un trágico incendio forestal en España dejó 11 muertos y 19 desaparecidos

Desde el organismo aseguraron que la carga de datos continuará en el sitio web de la institución. La entrega combinó registros de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, la Agencia Central de Inteligencia, la Oficina Federal de Investigación, el Departamento de Energía y la fuerza militar. 
 
El vocero de la cartera de guerra, Sean Parnell, afirmó mediante un comunicado formal que sus socios ya se encuentran trabajando activamente en la próxima publicación de legajos. Casi la mitad de las carpetas corresponden a sucesos ocurridos a partir del año 2010 en adelante. El lote total se distribuye en catorce documentos de texto, diecinueve filmaciones, cuatro archivos de audio y tres imágenes fijas. Las filmaciones más contemporáneas de esta tanda datan del año 2025 y se localizaron en las inmediaciones geográficas de China.
 
Estos últimos episodios quedaron bajo la jurisdicción directa del Comando Indo-Pacífico del ejército. Uno de los videos asiáticos expuso a un sensor militar persiguiendo un área de contraste que se asemeja visualmente a una estrella de seis puntas sobre el Mar Amarillo. En paralelo, otra de las cintas de archivo registró durante varios minutos las maniobras de un elemento desconocido sobre el Mar de China Oriental. También se sumaron registros infrarrojos sobre las regiones del Pacífico occidental, el Atlántico y Oriente Medio.
 
Entre los legajos más detallados del siglo veintiuno figura una misión del año 2019 sobre el este del territorio estadounidense. El expediente se confeccionó luego de que un aviador con veintiocho años de servicio y cuatro subordinados avistaran una anomalía a gran velocidad. El piloto dejó por escrito la cita textual: “Observé un objeto con características de vuelo diferentes a todo lo que había visto en mis 28 años de servicio en la Fuerza Aérea y la Navy”.
 
El testigo detalló que siguió el rastro entre diez y quince segundos antes de activar la grabadora de video. Al intentar ampliar la resolución no logró hacer foco por el desplazamiento rápido, aunque el análisis posterior determinó una morfología rectangular indescifrable para otros oficiales experimentados. Asimismo, en el Atlántico en 2020 se labró un informe de intrusión donde un tripulante naval describió un objeto deformado de color granate de entre 3,6 y 4,5 metros de altura similar a un globo.
 
Otro reporte de alta sensibilidad incorporado por la cartera de energía describió la violación del espacio aéreo controlado sobre la instalación de armas nucleares Pantex. El hecho ocurrió cerca de la localidad de Amarillo en el estado de Texas, en septiembre de 2015. El texto recuperó las declaraciones de dos agentes de seguridad que persiguieron la anomalía en camioneta mientras ordenaban el confinamiento total del predio atómico por razones de seguridad nacional.
 
De acuerdo con el acta oficial, los custodios detuvieron la marcha del rodado y descendieron para observar el cuerpo con binoculares. En ese momento se percataron de que no emitía ninguna clase de sonido ni poseía un sistema de propulsión convencional visible. Luego de un lapso de observación de entre uno y dos minutos, el elemento continuó su ruta en dirección norte y se alejó del perímetro restringido sin que los sistemas defensivos pudieran interceptarlo.
 
La base de datos incluyó además expedientes históricos fechados en el año 1949. Se rescató la transcripción de una conferencia científica de emergencia celebrada en el laboratorio nuclear de Los Alamos, en el estado de Nuevo México. De dicha reunión participaron físicos que formaron parte del Proyecto Manhattan para hallar explicaciones sobre las denominadas bolas de fuego verdes. Un astrónomo citado sentenció que nunca se había observado nada parecido en el caso de meteoritos convencionales.
Te puede interesar