Indemnizaciones: cómo funcionará el Fondo de Asistencia Laboral
En un avance significativo hacia la modernización laboral, el Gobierno ha oficializado esta madrugada la reglamentación del tan esperado Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una pieza clave que había sido propuesta como parte de la reforma laboral aprobada a fines de febrero. Este fondo, que formará parte de la Ley de Modernización Laboral, busca transformar el actual panorama de indemnizaciones y obligaciones laborales, otorgando un marco más flexible y adaptado a las necesidades del presente.
La nueva normativa introduce cambios sustanciales para los empleadores del sector privado, exceptuando ciertas relaciones laborales y al sector público. De acuerdo con el decreto, los empleadores deberán depositar contribuciones en una cuenta individual dentro de un fondo común de inversión o fideicomisos financieros, operando bajo la vigilancia de la Comisión Nacional de Valores (CNV). Solo aquellos trabajadores registrados al menos un año antes de la terminación de su contrato serán beneficiarios de este sistema.
La esencia del FAL es establecer una cobertura mínima bajo estrictos lineamientos de suficiencia, liquidez y diversificación, que se ajustarán según las circunstancias económicas del país. La autoridad competente fijará los montos necesarios para garantizar las obligaciones ante posibles despidos o crisis laborales. Los empleadores deberán seleccionar una entidad financiera acreditada por la CNV para abrir esta cuenta especial, obteniendo un identificador único que permitirá a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) canalizar las contribuciones mensuales de manera adecuada.
Parte de las novedades es que los aportes al FAL serán deducibles del impuesto a las ganancias, permitiendo una disminución equivalente en las contribuciones patronales a la seguridad social, lo que podría aliviar financieramente a muchas empresas. Sin embargo, las inversiones están limitadas al mercado financiero local, y las comisiones de administración no podrán superar el uno por ciento anual de los activos administrados.
En caso de una desvinculación laboral, el empleador deberá declarar la situación mediante un sistema digital, lo que activará el chequeo de los datos por parte de la entidad encargada antes de realizar cualquier transferencia. Este proceso garantiza que los trabajadores reciban compensaciones solo en caso de necesidades reales y verificadas. Asimismo, se han previsto mecanismos para la migración de fondos entre entidades en caso de reorganización empresarial.
De suma importancia también es el establecimiento de sanciones firmes para quienes no cumplan con esta nueva normativa, marcando un precedente en el impulso de prácticas empresariales más transparentes y rigurosas. No solo se aplicarán multas, sino que los ingresos por las sanciones ayudarán a sostener el sistema de seguridad social.
Finalmente, y despejando el misterio sobre la puesta en marcha, se ha establecido que el FAL comenzará a operar a partir del próximo 1 de noviembre,