Maduro se presenta nuevamente ante un tribunal de Nueva York
En un nuevo giro del complejo entramado legal que envuelve al expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, este jueves es esperado su regreso junto con su esposa, Cilia Flores, al tribunal de Nueva York para enfrentar serios cargos.
En esta segunda comparecencia, el enfoque estará en los cargos de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína y posesión ilegal de armas de guerra, infracciones que, según el estricto Código Penal estadounidense, pueden significar para ambos una condena que varíe de 30 años hasta la cadena perpetua.
El juez Alvin Hellerstein estará al frente del tribunal y se prevé que discuta la moción presentada por los letrados de la pareja. La defensa de Maduro argumenta que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha coartado su derecho a una defensa constitucional adecuada al congelar activos venezolanos que supuestamente financiarían su representación legal.
Hasta ahora, las autoridades han dicho haber bloqueado aproximadamente 700 millones de dólares en activos relacionados con la pareja tan solo en el territorio estadounidense. Por otro lado, el alcance global de esta supuesta red criminal apunta a una suma exorbitante de 4.000 millones de dólares movidos por estructuras corruptas instaladas en diferentes paraísos fiscales.
Los abogados de la defensa, en una estrategia que parece dirigir no solo al legalismo sino al impacto mediático, presentaron hace poco una moción más ante la corte argumentando que la citada acción de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) complica directa e injustamente su derecho de seleccionar a sus representantes legales.
El exmandatario actualmente cumple detención preventiva junto a su esposa en un centro penitenciario de Brooklyn desde el 3 de enero luego de lo que algunos denominan una operación sorpresiva liderada por las autoridades estadounidenses.
Este segundo capítulo en los tribunales neoyorquinos se presenta apenas días después de que los representantes legales de Maduro impugnaran nuevamente los cargos ante la misma corte, insistiendo no sólo en la anulación de los cargos sino replanteando el trasfondo legal de su remoción de la presidencia.