La historia detrás del fallo judicial: el joven de Regina que logró cambiar su apellido hoy dice sentirse “completo”
Una resolución del Poder Judicial de Río Negro que se conoció días atrás dio cuenta de una historia atravesada por la búsqueda de identidad y también la perseverancia. Se trata del caso de Mateo, un adolescente de esta ciudad que fue autorizado por la Justicia a quitarse el apellido de su padre biológico y adoptar el de la persona que lo crió desde su infancia.
Tras un largo proceso el joven fue escuchado. Desde el Poder Judicial explicaron que la decisión se basó en el derecho a la identidad del adolescente, el principio del interés superior del niño y las pruebas reunidas durante el proceso, entre ellas informes psicológicos y testimonios que acreditaban el vínculo afectivo con su padre de crianza.
La Justicia consideró que mantener el apellido biológico afectaba su identidad personal y que el cambio reflejaba la realidad de sus vínculos afectivos.
Mateo: "Era el apellido que siempre anhelé"
Detrás del fallo judicial y del lenguaje técnico de los jueces hay una historia personal mucho más profunda. Tras conocerse la noticia, el propio joven decidió comunicarse con la redacción del diario LCR para contar en primera persona lo que significó este proceso que, según sus propias palabras, le permitió finalmente “sentirse completo”.
Su lucha empezó en la niñez. Mateo hoy tiene 17 años recién cumplidos y contó que el deseo de cambiar su apellido comenzó cuando todavía era un niño.
Entre los 9 y 10 años fue cuando empezó a sentir que el apellido de su padre biológico no lo representaba. Explicó que esa situación le generaba un fuerte malestar emocional, especialmente en ámbitos como la escuela, donde debía responder a un nombre con el cual no se sentía identificado y que me generaba asco'.
“Hace años no me sentía completo. Me ponía triste cada vez que me nombraban en la lista con el apellido Mujica. Me generaba rechazo”, relató.
El joven aseguró que desde pequeño tuvo en claro que quería llevar el apellido de quien ocupó el rol de padre en su vida cotidiana, acompañándolo en su crecimiento, pese a que la relación de pareja con su madre ya había terminado.
En su lucha no estuvo solo y en este punto Mateo destacó, especialmente, el acompañamiento de su madre durante todo el proceso. En este sentido, señaló que siempre fue honesta con él sobre su historia familiar y que respetó su decisión.
También remarcó el rol fundamental de su padre de crianza, quien aceptó con emoción la posibilidad de que el joven llevara su apellido.
“Cuando hablé con él y le dije que quería tener su apellido, siempre estuvo feliz y me apoyó”, contó.
Además, dijo que sus amigos también fueron en el último tiempo un pilar importante, tal es así que al enterarse del resultado de la resolución judicial celebraron la noticia junto a él.
Un proceso largo
El primer intento formal para cambiar su apellido de Mujica a Zabaleta comenzó cuando tenía 11 años, aunque el trámite no prosperó en ese momento. Años más tarde, a los 15, decidió retomar el proceso con mayor determinación hasta lograr el resultado esperado.
“Nunca paré desde que retomamos el trámite. Hoy tengo 17 y por fin se dio”, expresó. En relación a esto último, la noticia definitiva llegó en un momento muy especial. Mateo contó que la confirmación del cambio de apellido fue guardada como sorpresa y se la comunicaron exactamente el día de su cumpleaños número 17.
Su familia recibió la documentación judicial el jueves13 de marzo, pero decidió esperar hasta la medianoche del día de su cumpleaños (14 de marzo) para darle la noticia como regalo.
“Fue el mejor regalo que podía recibir. Me puso muy feliz poder lograr lo que más quería”, dijo emocionado.
Su mamá relató a este medio cómo fueron las horas previas al cumpleaños. "Siempre las notificaciones a casa llegaban y decían Mujica Mateo y esa vez cuando atendí dijeron Zabaleta Mateo Ezequiel. Me quedé helada, no podía omitir palabras, nada, no escuchaba tampoco, se me habían cortado los sonidos y me invadió una enorme alegría con mezcla de emoción. Luego decidimos con el padre que se le daríamos la noticia como regalo de cumpleaños", describió la mujer.
La emoción de Damián Zabaleta
Damián, el padre de crianza de Mateo, expresó su emoción luego de que la Justicia autorizara al joven a llevar su apellido, una decisión que solo vino a formalizar un vínculo que ya existía desde hace muchos años.
“Cuando recibí el papel que me mandó la mamá y vi que él ya tenía mi apellido, sentí un montón de sensaciones, todas lindas: alegría, felicidad. Más allá de cualquier documento, yo siempre dije que Mateo era mi hijo”, aseguró.
Damián destacó también la importancia que tenía este paso para su hijo. “Yo sabía que para él significaba mucho y la verdad que sentí una alegría enorme, un honor que haya decidido llevar mi apellido, el apellido que me dio mi papá”, expresó.
Recordó, además, el primer momento en que conoció a Mateo, cuando el niño tenía apenas un año, y cómo desde entonces comenzó a construirse un lazo muy fuerte entre ambos.
“Nunca me voy a olvidar la primera vez que lo vi, era chiquitito, una hermosura. Y al poco tiempo de estar con su mamá ya sentía una conexión con él que no era simplemente el cariño por el hijo de tu pareja. Yo me di cuenta de que él iba a ser mi hijo”, contó.
Incluso reflexionó que el vínculo se dio de manera natural y mutua: “Creo que él decidió ser mi hijo primero que yo su papá. Fue un amor incondicional que nadie forzó ni exigió, simplemente se dio porque los dos sentíamos lo mismo”.
Al ser consultado sobre llo que significa que hoy Mateo lleve oficialmente su apellido, no dudó en definirlo como un motivo de orgullo.
“Es un orgullo enorme. Sé el hijo que tengo, sé la persona que es y el corazón que tiene. Sé que este apellido lo va a llevar con orgullo”, afirmó.
Finalmente, remarcó que el proceso judicial no fue sencillo y que demandó años de esfuerzo, destacando especialmente la determinación del propio Mateo.
“Fue un camino largo y difícil, con muchas trabas. El que más peleó por todo esto fue Mateo. Para mí siempre fue Mateo Zabaleta, más allá de cualquier papel. Hoy eso quedó plasmado en un documento y la felicidad es enorme”, concluyó.
El mensaje de Mateo para otros jóvenes
Tras haber atravesado un largo camino judicial, Mateo también quiso dejar un mensaje para otros jóvenes que puedan estar pasando por situaciones similares.
“Si es lo que sienten y lo que quieren de verdad, que lo intenten. El proceso puede tardar, pero cuando llega el momento es algo muy lindo que nunca te olvidás”, expresó.
Con su nueva identidad asegura que logró algo que buscó durante años. “Hoy puedo decir que me siento completamente bien conmigo mismo”, concluyó.
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