2026-01-21

El Gobierno ofreció asistencia a Chile ante los incendios forestales

La definición fue comunicada por la Cancillería argentina, que destacó la cooperación bilateral en situaciones de emergencia.

La emergencia ambiental que vive el sur de Chile ha despertado un sentimiento de unidad y cooperación en la región. En medio de la crisis provocada por los destructivos incendios forestales que asolan a las regiones de Biobío y Ñuble, el Gobierno argentino ofreció su ayuda a Chile, demostrando una vez más la solidaridad entre ambas naciones. 

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Tal como lo comunicó la Cancillería argentina, el ofrecimiento comprende la movilización de recursos a través de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), con el firme propósito de mitigar los daños y apoyar las tareas de respuesta ante las llamas que consumen bosques, hogares y, lamentablemente, vidas en territorio chileno. El comunicado emitido subraya no solo la tragedia que se vive al otro lado de la cordillera, sino también el compromiso permanente con el que Argentina y Chile han enfrentado incendios recurrentes, constituyéndose así en una demostración de apoyo recíproco en tiempos difíciles.

Al referirse a las acciones de cooperación entre ambos países, el canciller argentino, Pablo Quirno, enfatizó sobre la constancia del diálogo y la coordinación eficiente que se mantiene con Chile, un vínculo que ha sido vital en situaciones de emergencia similares, como el registrado hace no mucho cuando Chile brindó su apoyo a Argentina enviando recursos para enfrentar el fuego en la Patagonia. "Estamos alerta y coordinados con las autoridades chilenas, como debe ser entre naciones hermanas, dispuestos a proporcionar toda la ayuda necesaria", sostuvo Quirno.

El ambiente actual en Chile es desolador, mientras las autoridades continúan batallando contra las llamas y atendiendo a las miles de personas desplazadas por el desastre. Citando datos oficiales, los últimos reportes indican un saldo trágico con 19 personas fallecidas, más de 1.500 damnificados y aproximadamente 50.000 evacuados. Además, los incendios ya han destruido 325 viviendas y han comprometido la integridad de más de mil edificaciones, mientras cubren de cenizas unas 25.000 hectáreas de tierras.

“La solidaridad no tiene fronteras”, podría ser el único resumen posible de esta lamentable situación que enfrenta el país trasandino. Ante la adversidad, la respuesta de los pueblos es de humanidad y empatía, desprendiéndose de cualquier egoísmo. El desafío latente es encontrar soluciones permanentes que no solo apaguen el fuego, sino que prevengan la magnitud de estas situaciones en el futuro y minimicen el impacto del calentamiento global, una lección urgente que estas catástrofes recalcan para todo el planeta.

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