Sociedad
Los otros héroes del incendio en la Patagonia: una reginense rescata y asiste animales
Mientras el fuego avanza en distintos puntos de la Patagonia y mantiene en vilo a pobladores y brigadistas, hay un trabajo silencioso que también resulta fundamental en medio de la emergencia: el rescate y cuidado de los animales afectados por los incendios. Desde Villa Regina, el grupo de rescate Almas Almas se unió a rescatistas de la Comarca Andina para colaborar con insumos y difusión.
Desde LCR dialogamos con una vecina reginense que forma parte de este grupo de rescate, quien explicó cómo se organizan y por qué decidieron enfocarse especialmente en los animales. “Somos un grupo de varias personas que el año pasado, durante el incendio de Mallín, nos juntamos para ayudar, y con este incendio la red se volvió a reactivar. Trabajamos directamente con veterinarias y con los pobladores”, contó Coni a LCR.
La ayuda se canaliza a través de donaciones que permiten suministrar insumos a una red de veterinarios que se armó en la zona, además de asistir casos puntuales que llegan a diario. “Lo que hacemos es aportar alimento tanto para animales de granja —caballos, gallinas, ovejas, chivas, chanchos— como para animales domésticos, perros y gatos”, explicó.
De acuerdo a información difundida por Greenpeace, el incendio ya dejó un saldo preocupante en la región: más de 4.000 hectáreas afectadas, cerca de 3.000 turistas evacuados, 10 familias que perdieron sus viviendas y un operativo que mantiene a más de 200 brigadistas activos. Los focos activos continúan en Chubut, Santa Cruz, Río Negro y Neuquén, aunque la zona más afectada sigue siendo Puerto Patriada, en Chubut. Desde la organización ambiental afirmaron que el fuego fue provocado y detallaron que el despliegue incluye cinco aviones hidrantes, un helicóptero y más de 280 personas trabajando en total para contener el avance de las llamas.
“En los incendios, las personas están defendiendo sus territorios y empiezan a aparecer animales escapando del fuego. Muchas veces quedan sueltos o encerrados. Nos pareció importante comenzar con la ayuda hacia los animales, que también merecen ser salvados”, relató. Ese trabajo, además, permite que las familias puedan concentrarse en resguardar sus viviendas sabiendo que sus animales están cuidados.
Para eso, el grupo armó listas de voluntarios dispuestos a alojar animales en tránsito y otras personas que pueden realizar traslados. “Cuando es necesario evacuar, nos comunicamos con quienes pueden trasladarlos y con quienes pueden cuidarlos hasta que aparezca la familia o hasta que puedan volver a su casa”, detalló.
La red de ayuda creció rápidamente y hoy excede el territorio de la Comarca Andina. “Se han contactado asociaciones y grupos independientes de otras partes del país que quieren colaborar, ya sea difundiendo el alias para donar dinero o recibiendo donaciones físicas para enviarlas”, señaló Coni. Actualmente se está organizando un centro de acopio en El Bolsón, aunque por el momento no hay un punto formal en Regina.
Uno de los escenarios más complejos que enfrentan tiene que ver con los animales de granja. “En este incendio nos estamos encontrando con muchos animales grandes bastante lastimados y quemados. Son los más difíciles de evacuar por la cantidad y porque están en zonas rurales. Por eso es tan importante poder acercar alimento e insumos a los veterinarios que recorren las casas”, explicó.
Hoy, lo que más se necesita es alimento para caballos, vacas, ovejas, gallinas, perros y gatos, además de sogas y mantas. Quienes deseen colaborar pueden hacerlo reuniendo donaciones para enviar a la zona o transfiriendo a los dos alias oficiales: abejas.eva.cactus o tuayudasalvavidas.mp
Para dar tranquilidad, el grupo publica en redes sociales imágenes de todo lo que se compra a través de la cuenta de Instagram @patitobolson.
Aunque algunos focos lograron ser contenidos, los incendios siguen activos en distintos puntos de la Patagonia, especialmente en Chubut. Y aun cuando el fuego se apaga, advierten que el desafío continúa. “El post incendio es tan difícil como el incendio mismo. Las familias reconstruyen sus casas, pero los animales siguen necesitando alimento, muchas veces durante todo el invierno”, remarcó Coni.
En medio de una de las emergencias ambientales más duras del verano, el trabajo de estos rescatistas recuerda que no todas las víctimas del fuego tienen voz, y que cada colaboración, por pequeña que parezca, puede marcar la diferencia.