Una isla del Pacífico fue la primera en celebrar el Año Nuevo 2026
En un rincón remoto del globo donde la naturaleza se impone sobre la urbanización moderna, un lugar en medio del océano Pacífico abre las puertas al Año Nuevo antes que cualquier otro sitio en el mundo. La isla de Kiritimati, en la nación de Kiribati, es la primera en dar la bienvenida a un nuevo año, mientras el resto del planeta sigue sumido en el bullicio del mundo antiguo.
Este 31 de diciembre, cuando las agujas del reloj aún marcaban las 7:00 AM en Argentina, Kiritimati ya adornaba el cielo con fuegos artificiales y celebraciones que rompían el silencio de su idílica soledad. Sin embargo, la inexistencia de ecos tecnológicos o la ausencia de luz artificial dejan en claro que Kiritimati es un trozo de paraíso intacto, donde los cangrejos y el mar ocupan un protagonismo que se desvanece entre sombras al anochecer.
Kiribati, este país insular azotado por los millares de oleadas que al Óceano trae, se encuentra al sur de Hawaii y al nordeste de Australia. Con una longitud de casi 4.000 kilómetros de este a oeste, este exótico archipiélago, declarado independiente del Reino Unido en 1979, ofrece un panorama único al visitante. Además de ser la meca primera para recibir el año, sus atolones esconden la mayor reserva marina del Pacífico Sur, un tesoro ecológico amenazado por el creciente nivel del mar, consecuencia del cambio climático.
Al pasar la medianoche en Kiritimati, hasta las islas Chatham de Nueva Zelanda se sumaron al coro de vísperas ¡a meras horas! Allí, en un paisaje más íntimo, aproximadamente 600 personas se sentaron a disfrutar en el Hotel Chatham, acompañado por sonrisas y un espíritu festivo notable, aunque con un toque reservado, propio de comunidades aisladas.
Por encima de todo, Kiribati es un recordatorio del inevitable ritmo de la naturaleza, un marcador en el tiempo global que invita a la reflexión sobre nuestro lugar en el mundo.