2025-12-08

ALARMA EN LA CLASE MEDIA

Más de la mitad de los argentinos usó sus ahorros o se endeudó para llegar a fin de mes

Los datos del informe encendieron las alertas respecto a la situación de la clase media, dejando a la vista que fueron los que más debieron aplicar otros mecanismos para complementar sus ingresos.

En un contexto de elevada incertidumbre económica, la clase media argentina enfrenta una crisis sin precedentes, a medida que más de la mitad de estos hogares se ve obligado a desplegar medidas desesperadas para cerrar sus cuentas al final de cada mes.

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Un reciente informe del Instituto Argentina Grande (IAG) ha revelado que el 53% de los hogares con ingresos medios en Argentina han tenido que recurrir a sus ahorros, endeudarse o incluso vender pertenencias para poder financiar su vida cotidiana, un escenario preocupante que sólo se agrava.

La Encuesta Permanente de Hogares, herramienta esencial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), proporciona los microdatos que sustentan esta alarmante realidad. Según el estudio, en el segundo trimestre de 2025, una alarmante mayoría de familias pertenecientes a la clase media tomó medidas financieras extremas, superando incluso al porcentaje de aquellos en situaciones económicas más desfavorecidas.

El impacto en el poder adquisitivo es más notable entre la población de ingresos medios. Alrededor del 40% de estos hogares ha admitido haber utilizado sus ahorros para cubrir sus necesidades esenciales, cifra que se sitúa por encima del promedio nacional del 35%. Además, un 9% de las familias de ingresos medios han optado por vender sus pertenencias, liquidando bienes personales para obtener la liquidez inmediata necesaria para sostenerse.

El endeudamiento también emerge como una estrategia común. De los datos se desprende que un significativo 18% de los hogares de ingresos medios ha solicitado préstamos a entidades financieras, una cifra que supera los niveles del año 2024, convirtiéndose en la variable financiera más punzante.

Esta dependencia de los créditos está exacerbada por las políticas económicas restrictivas, como las recientes eliminaciones de subsidios en servicios esenciales de electricidad, agua y gas, encareciendo drásticamente las cuentas familiares.

Además, el fenómeno de la desaceleración económica afecta particularmente a la clase media debido a su estructura financiera. Estas familias cuentan con un tejido de capital social y económico que les proporciona mayor acceso al crédito y a los ahorros personales, a diferencia de los sectores más vulnerables.

Sin embargo, este supuesto soporte ahora se ha convertido en una carga, dado que la morosidad de los créditos personales ha alcanzado un preocupante 9,1%, el más alto registrado, acentuando aún más la fragilidad económica de este sector vital del país.

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