Argentina trabaja en la compra de nuevos submarinos Scorpène franceses
Después de la adquisición y la exhibición oficial de los aviones F-16 comprados a Dinamarca, con el vuelo rasante sobre Buenos Aires marcando el debut de estos poderosos cazas, Argentina ahora se enfoca en ampliar su capacidad naval. El Gobierno tiene la vista puesta en tres submarinos Scorpène de fabricación francesa.
Estos buques no sólo representan un avance tecnológico para la Armada Argentina, sino un esfuerzo diplomático para estrechar lazos militares con naciones líderes occidentales, especialmente aquellas pertenecientes a la Unión Europea y Estados Unidos. Este movimiento es parte de una estrategia más amplia para dinamizar las relaciones transatlánticas y equipo militar de alta gama. El monto de la inversión prevista ascendía a la suma de 2.300 millones de dólares.
El proyecto contempla la modernización y el fortalecimiento de las fuerzas marítimas tras años sin operatividad submarina, especialmente desde la tragedia del ARA San Juan S-42. Este ícono de la renovación defensiva argentina busca revivir la capacidad submarina, anteriormente perdida, y garantizar que no se repitan tales pérdidas humanas y estratégicas.
Las características y capacidades del Scorpène
El submarino Scorpène, que la Armada Argentina busca incorporar a su flota, se destaca por su diseño moderno y su gran capacidad operativa. Con un desplazamiento en superficie de entre 1.600 y 2.000 toneladas y una longitud total de 72 metros, combina tamaño compacto con potencia, lo que le permite operar de manera eficiente tanto en aguas litorales como en mar abierto.
En cuanto a sus prestaciones, el Scorpène puede alcanzar una velocidad de hasta 20 nudos en inmersión y descender a una profundidad máxima de 300 metros. Su autonomía total es de 78 días dentro de una misión de 80, mientras que su autonomía sumergida alcanza los 12 días, lo que lo convierte en una herramienta de gran valor para misiones prolongadas sin necesidad de salir a superficie.
El submarino permite una tripulación de 31 personas, optimizando el equilibrio entre capacidad humana y automatización de sistemas. En materia de armamento, dispone de una carga útil total de 18 unidades, que pueden distribuirse entre torpedos y misiles, y seis tubos de lanzamiento, lo que le permite adaptarse a distintos tipos de operaciones ofensivas o defensivas.
Finalmente, el sistema de gestión de combate Subtics le otorga una notable capacidad de detección, seguimiento y ataque, integrando los sensores y armas a través de una interfaz digital avanzada. Con una disponibilidad operativa en el mar estimada en 240 días por año, el Scorpène ofrece una alta tasa de actividad, asegurando una presencia sostenida en el Atlántico Sur.