De la autoridad a la contención: comienza en Chichinales un taller para reflexionar sobre los nuevos modelos de crianza
A partir del próximo jueves comenzará a dictarse en la Escuela Nº 167 de La Amparo el taller “Crianza de responsabilidad compartida: un espacio de debate para equipos de crianza y límites”. Se trata de una propuesta que es abierta a toda la comunidad y que busca convertirse en un ámbito de construcción colectiva entre familias, docentes y cuidadores.
El primer encuentro se realizará el jueves 27 de noviembre, mientras que el segundo tendrá lugar el jueves 4 de diciembre, ambos a las 18:30 en las instalaciones de la escuela situada sobre el Camino Rural Nº 2 de Chichinales. La iniciativa que organiza la institución educativa invita a madres, padres y referentes afectivos a participar de un espacio de reflexión, diálogo y trabajo conjunto sobre la responsabilidad compartida en la crianza y la importancia de establecer límites desde el amor, la coherencia y el acompañamiento respetuoso.
El taller propone generar un momento lúdico y simbólico, donde cada familia pueda expresar sus valores y acuerdos en torno a la crianza, fortaleciendo la comunicación y las dinámicas de cuidado dentro del hogar.
La fundamentación del proyecto destaca que las transformaciones culturales y sociales de las últimas décadas modificaron profundamente los vínculos familiares y educativos. Se pasó de modelos de autoridad tradicionales a posturas más permisivas, lo que dejó a muchos adultos frente a nuevos desafíos: niños con mayor autonomía, pero, en ocasiones, con menor contención y límites claros.
“Frustrarse, equivocarse y aprender a esperar son experiencias esenciales para la fortaleza emocional”, remarcan los organizadores, subrayando que los límites amorosos constituyen una forma de cuidado.
La propuesta se articula con el Proyecto de Salud y se implementará de manera transversal en todas las salas y grados del Jardín y la Escuela 167, incluyendo el trabajo con áreas especiales. Por primera vez, la iniciativa se abrirá a toda la comunidad, reconociendo la diversidad de configuraciones familiares (madres y padres, familias monoparentales, parejas del mismo sexo, familias extendidas o unidas por lazos afectivos) y valorando sus saberes y experiencias.
Entre los propósitos generales se destacan: fortalecer el vínculo entre escuela, familia y comunidad, promover la reflexión sobre los límites amorosos y generar espacios de escucha y construcción conjunta. La Escuela 167 invita a todas las familias interesadas a sumarse y ser parte de esta experiencia de aprendizaje compartido orientada a acompañar las infancias con ternura, firmeza y responsabilidad común.