Roca: una familia defendió el derecho a la educación de su hijo con discapacidad y la justicia les dio la razón
Anada de finalizar el ciclo lectivo, una escuela de Roca exigía a una familia incorporar un acompañante terapéutico para su hijo con discapacidad, advirtiendo que de no hacerlo, el niño no podría continuar con sus estudios. Los padres, acorralados por la institución y los profesionales intervinientes, decidieron recurrir a la Justicia.
El requisito era considerado indispensable por la escuela para renovar la matrícula correspondiente a este año. Sin embargo, la defensora de menores e incapaces que intervino en el expediente solicitó informes al equipo profesional que atiende al niño.
Dichos informes aprobaron la continuidad del niño en el mismo espacio escolar, lugar al que concurre desde hace cuatro años. Además, concluyeron que en su caso no resultaba necesaria la presencia de un acompañante terapéutico.
“Se observó una notable evolución en las áreas de comunicación, interacción social y habilidades cognitivas. Su permanencia en la institución escolar resulta crucial para garantizar la continuidad de su progreso y su estabilidad emocional”, expresó una de las profesionales.
Otra de las especialistas advirtió que sacar al niño de este espacio podía “generar desregulación emocional, afectación conductual y depresión”.
Tanto el Ministerio Público de la Defensa como el Juzgado Civil, Comercial, de Minería y Sucesiones N.° 3 y la Cámara de Apelaciones de Roca coincidieron en que debía garantizarse la vacante del niño para asegurar no solo su derecho a la educación, sino también su finalización del ciclo lectivo 2025.
La resolución judicial ponderó el derecho a la educación y el interés superior del niño, junto con el sistema de protección integral de las personas con discapacidad, frente al derecho de admisión invocado por la institución educativa.
“Al encontrarse involucrados los derechos de una criatura con discapacidad, esto exigió otorgar amplia protección y resolver el pedido bajo una mirada interseccional sobre los factores de vulnerabilidad, es decir como niño y como discapacitado, lo que condujo a que prevalezcan sus derechos y garantías sobre la postura de la escuela”, sostuvo la jueza civil.