2025-11-06

Reforma fiscal en Brasil: Lula exime de impuestos a 25 millones de trabajadores

El Senado aprobó el proyecto presidencial que exceptúa a quienes ganan hasta R$ 5.000 e impone un impuesto mínimo a los “ultrarricos”.

En una decisión que marcará un antes y un después en la historia fiscal de Brasil, el Senado ha dado luz verde a una amplia reforma tributaria impulsada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Este movimiento, aprobado de manera unánime en ambas cámaras, no solo representa una de las más grandes victorias legislativas del actual gobierno, sino que también refleja un compromiso firme con la redistribución equitativa de los recursos económicos del país.

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El eje de esta reforma es la introducción de un sistema que exime a 25 millones de trabajadores brasileños de pagar el impuesto sobre la renta. Con esta política, los ciudadanos que perciban hasta 5.000 reales al mes no estarán obligados a contribuir fiscalmente, aliviando así una carga que históricamente ha recaído sobre los sectores menos favorecidos de la sociedad. "Hoy es un día histórico para Brasil", comentó Lula a través de sus plataformas en internet, subrayando la importancia de esta medida como una victoria no solo política, sino sobre todo social.

Sin embargo, la reforma no concluye aquí. Con el fin de compensar los ingresos que el Estado dejará de percibir, se ha instaurado un nuevo tributo que gravará la riqueza de las personas más acaudaladas del país. Este "impuesto a los ultrarricos", como ha sido bautizado popularmente, tendrá un impacto directo sobre menos del 1% de los contribuyentes. Específicamente, alcanzará a quienes superen los ingresos de 600.000 reales anuales, y podrá llegar a una carga máxima del 10% para aquellos con rentas que excedan el millón de reales al año. Esta nueva contribución tendrá en cuenta, principalmente, los ingresos derivados de dividendos corporativos, asegurando que el peso fiscal se distribuya en función de la capacidad económica real de cada contribuyente. "Justicia tributaria”, dijo Lula.

En palabras del senador Renan Calheiros, uno de los impulsores del proyecto, "con esta reforma, avanzamos hacia un sistema tributario más justo y equitativo, donde realmente se cumple el principio de progresividad: pagan más quienes tienen más". Esta transformación en el tratamiento fiscal no solo beneficia directamente a millones de brasileños, sino que también envía un claro mensaje de justicia social y modernización económica.

A pesar de las críticas surgidas durante el proceso de debate, especialmente desde algunos sectores opositores que cuestionan el impacto de esta reforma en las inversiones del país, la aprobación unánime en el Senado y la Cámara de Diputados asegura una base robusta de aceptación para la nueva normativa. La implementación de estas medidas espera comenzar el próximo año, marcando un hito en la administración de Lula y estableciendo una sólida plataforma para su posible reelección en 2026.

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