Jubilaciones: se perdieron más de 100 mil aportantes en el primer semestre
Una de las principales reformas que pretende encarar el gobierno de Javier Milei es la previsional, dado que es la principal fuente de desfasaje de las cuentas públicas, que a septiembre generaron un déficit de $ 4,3 billones.
Sin embargo, la Casa Rosada ya anticipó que las modificaciones al régimen de jubilaciones se discutirán después de los cambios en el sistema laboral y tributario. Para el gobierno, esta secuencia está asociada a los efectos que introducirán los nuevos esquemas: “No se puede corregir el sistema previsional sin antes encarar la reforma laboral para que aumente la cantidad de aportantes”.
Borradores del proyecto de reformas laboral ya están circulando, pero recién sería tratado en extraordinarias y no hay garantías que en ese tiempo se sancionen. En caso de pasar a las sesiones ordinarias de marzo de 2026, se demorará su sanción y aplicación, por lo cual, los primeros resultados aparecerían en 2027. Observando los tiempos políticos, en el año en que Milei irá por la reelección no es tan claro que se lance con una iniciativa que despertará polémica y puede complicarle su destino.
En consecuencia, la actual administración deberá lidiar con un sistema que está quebrado e insume una buena cantidad de recursos públicos que acotan el superávit fiscal. Los números recientes son dramáticos: durante el primer semestre del año la cantidad de aportantes al sistema disminuyó en 101.347.
Así lo reveló un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (ASAP), en base a datos oficiales.
El dato es alarmante porque en lugar de corregirse la relación entre aportantes/beneficiarios se agudiza el problema. Actualmente, esa relación es de 1,8 aportantes por cada beneficiario, cuando en realidad tendría que ser tres por uno.
En sintonía con la caída de aportantes, el stock de beneficiarios del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) registró una disminución de 22.412 beneficios en el tercer trimestre de 2025. Este retroceso marca el primer registro a la baja desde la finalización de la moratoria previsional establecida por la Ley 27.705 en marzo de este año. En julio el Parlamento había aprobado un proyecto de ley para extender la moratoria por dos años más, pero fue vetado por el Poder Ejecutivo.
Se estima que la cantidad de beneficios promedio mensual de las Prestaciones Previsionales SIPA había crecido un 2,9% interanual, pero esta tasa ya tiende a reducirse tras el cese de la moratoria, según señaló el informe de ASAP. El desvío entre aportantes y beneficiarios explica el déficit de $ 4,3 billones que tiene el sistema en los primeros nueve meses del año.
A consecuencia de esta situación se produce una caída en el poder adquisitivo de los haberes, dado que los recursos son escasos para una retribución acorde para los 6,5 millones de beneficiarios.