Falleció Vera Jarach, histórica Madre de Plaza de Mayo
Vera Jarach, una figura icónica de las Madres de Plaza de Mayo, dejó este mundo el pasado viernes a los 97 años. Su legado es un testimonio vivo del coraje y la búsqueda incansable de justicia, marcado por una vida dedicada al activismo por los derechos humanos en Argentina.
Nacida en Italia, Vera Jarach llegó a Argentina huyendo del fascismo que devastaba Europa. Sin embargo, a pesar de encontrar refugio, el dolor la siguió, como recordó las Abuelas de Plaza de Mayo en un emotivo comunicado. “Su abuelo pereció en el horror de Auschwitz, y años después, su hija Franca Jarach se convirtió en víctima del genocidio durante la última dictadura argentina”, señalaron. Estos momentos dolorosos moldearon la fuerza y determinación con las que Vera enfrentó su lucha diaria por la memoria, verdad y justicia.
Tras el fatídico suceso de la desaparición de su hija, Vera encontró un nuevo propósito: evitar que tales tragedias se replicasen en la historia. Jarach creía fervientemente en la necesidad de recordar, sosteniendo que "cuando la humanidad no recuerda, está condenada a repetir sus errores más oscuros". Por ello, dedicó cada día de su existencia a hablar sobre los horrores vividos, a compartir su historia y, sobretodo, a conectar con las nuevas generaciones. Para ella, los jóvenes eran los garantes del futuro que no debería volver a teñirse de atrocidades.
Una de sus frases más repetidas reflejaba su convicción: al clamor por el "Nunca más", debía sumarse el "Nunca más el silencio". Esto, decía, era esencial para mantener viva la memoria histórica. Hasta sus últimos días, Vera no dejó de reunirse, charlar y compartir sus ideales con quienes compartían su camino, asegurándose que su mensaje no se perdiera entre el bullicio del mundo contemporáneo.
Los homenajes a esta incansable luchadora se llevarán a cabo en distintas etapas. Este viernes se realizará una ceremonia en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, adonde sus allegados y admiradores podrán rendirle un último tributo. La despedida continuará el sábado por la mañana para luego proceder al cementerio de la Chacarita, donde su cuerpo descansará, aunque su legado permanezca vibrante en quienes continúan combatiendo el silencio y el olvido.