FUERTE CAÍDA
CAME difundió un comunicado sobre las ventas minoristas: bajaron casi un 3%
El pasado mes de agosto ha sido testigo de una bajada en las ventas minoristas de las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) en Argentina, marcando la cuarta caída consecutiva en este sector. En comparación con agosto del año pasado, las ventas han descendido un 2,6% a precios constantes, una señal inclinada a un cambio potencialmente significativo en el balance económico anual.
La medición interanual para el mes reveló una contracción del 2,6%, ratificado además por una comparación desestacionalizada que muestra un decrecimiento del 2,2% respecto a julio. Esta disminución es atribuida, en gran medida, a las políticas de ajuste implementadas por el gobierno de Javier Milei, así como a la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
No obstante, y a pesar de este contexto de continua declinación durante los últimos meses, se ha registrado un crecimiento interanual del 6,2% en lo que va del año. Esto refleja un inesperado pero positivo balance en comparación con el mismo período del año anterior.
Dentro del sector minorista, un 55% de las empresas han afirmado que su situación económica se ha mantenido estable en comparación al año anterior. Sin embargo, la percepción negativa ha aumentado, dado que un 35% de los comerciantes percibe un empeoramiento, lo que también representa un aumento de cinco puntos porcentuales desde el mes anterior.
Aun así, existe un grado de optimismo sobre el futuro, ya que un 49% de los comerciantes mantienen la esperanza de que sus condiciones económicas mejorarán el próximo año, aunque un 9% teme lo contrario.
El análisis por sectores revela que únicamente la rama de "Farmacia" experimentó un incremento positivo del 0,2% en sus ventas con respecto al año anterior. Mientras tanto, sectores como "Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles" sufrieron una caída del 10,4%, convirtiéndose en el sector más golpeado. Otros rubros como "Perfumería" (-8,9%), "Textil e indumentaria" (-4,8%), "Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción" (-1,9%), "Alimentos y bebidas" (-0,9%) y "Calzado y marroquinería" (-0,8%) también experimentaron disminuciones significativas.
Este panorama económico es agravado por la incertidumbre macroeconómica, una presión fiscal creciente, y las complicaciones para acceder a financiamiento, circunstancias que desafían las estrategias de los comerciantes. Dependencia de promociones, cooperación con diversos planes de pago y una mayor cantidad de transacciones presenciales han sido constantes en medio de un escaso volumen de compras, las cuales se han centrado en su mayoría en productos esenciales.