2025-08-01

Cómo sigue la salud de Felipe, el bebé que fue trasplantado del corazón

A un mes de la intervención, Felipe sigue evolucionando bien y la familia se ilusiona pensando en el alta médica. El conmovedor trasplante que unió a dos familias neuquinas que por azar compartieron habitación en el hospital.
Hace dos meses, Felipe estaba conectado a un corazón artificial y su nombre aparecía en primer lugar de emergencia nacional para un trasplante cardíaco. Todo parecía complicarse porque el cuerpo del pequeño, de apenas un año, ya no resistía la asistencia mecánica. Pero apareció un donante y el 18 de junio se realizó la delicada intervención quirúrgica. Desde entonces, Felipe va evolucionado y sus papás se ilusionan con la posibilidad del alta médica y de salir del Hospital Italiano de Buenos Aires, donde sigue internado.

Pamela Domínguez, la joven neuquina y mamá de Feli, no le alcanzan las horas del día ni las manos para atender a su chiquito, a los medios que preguntan, a la familia que sigue observando con ansiedad como ese cuerpito va volviéndose un poco más vital cada día. Aunque problemas no faltan. Fueron demasiados días y demasiados golpes para su físico. Un paro cardíaco, un ACV y la conexión a una máquina que lo mantuvo con vida durante dos meses, fueron los obstáculos que tuvo que ir atravesando.

“Feli viene super bien, la evolución es increíble. La verdad, todos los días nos sigue demostrando las ganas que tiene de vivir, la fuerza que tiene”, expresa muy emocionada Pamela desde Buenos aires. “Es un paso a paso, estamos trabajando mucho. Y todavía hay cosas que estamos descubriendo”, precisó.

“El área de Neurología nos comentó que hay un daño en su cerebro, que no es remediable. Ellos creen que quizás va a tener algún problema para caminar o que tal vez va a necesitar algún tipo de asistencia para hacerlo. Pero la verdad es que también tenía un daño que hacía que sus manitos… como que se meten hacia dentro, que le costaba mucho seguir; que tiene un todo un lado con un aumento de tono (muscular) que constantemente su cabeza y su cuerpo sobre todo cuando se pone nervioso se iba todo para un lado, en una posición como si se contracturara… y post trasplante mejoró notablemente”, contó.

Pamela y su Feli: la esperanza en el alta médica y todo lo que falta; pero la esperanza y la fe siguen en alta. Foto: gentileza.

 

En la actualidad, informó Cipo 360, Felipe “agarra cosas, sigue (con la mirada) a las personas por la habitación, mueve la cabeza sin problemas. Estamos trabajando todos los días con el área de kinesiología para fortalecer su tronco, para que día a día esté mejor. Y todos los días nos sorprende”.

Pamela se permite una ventanita para la esperanza. Más allá del diagnóstico: “tomamos todo lo que nos dijeron; pero las imágenes son imágenes. Pero en este tiempo hemos escuchado historias de niños que quizás no iban a caminar nunca y hoy corren. Y eso nos da mucha esperanza”.

También recordó que cuando se hablaba del trasplante para Felipe, todo el mundo decía que “era difícil, por el tamaño del bebé, por la edad. Pero llegó y en buena hora; él se está recuperando día a día. Seguimos con fe, con él al lado. Gracias a Dios, con la noticia también de que pronto nos podremos ir con el alta domiciliaria”.

“Estamos empezando a tramitar lo que es medicación, y todo lo que lleguemos a necesitar. Quizás sea poco, la idea es que se vaya sin respirador, de a poquito lo están probando”, se ilusiona.

La mamá contó que su pequeño “tiene una fuerza impresionante, es un toro como decimos siempre... Puede estar cansado, tiene días buenos, días no tan buenos, pero todos los días nos regala una sonrisa, así que más que felices. No podemos estar más felices, más ilusionados con lo que se viene”.

“Y como siempre decimos, gracias a la familia donante, gracias a Pau y a Nico, gracias a Luca. Gracias por seguir preocupándose por él. El acompañamiento de todos es hermoso. Y el amor de la gente es supernecesario y super lindo”, apuntó.

 

La historia de Felipe

 

Felipe fue diagnosticado con una “miocardiopatía dilatada con disfunción severa del ventrículo izquierdo”: el corazón trabajaba mal y se agrandaba hasta ocupar dos tercios del tórax. El 21 de octubre del año pasado fue internado en la Clínica San Lucas de Neuquén, pero en noviembre lo tuvieron que trasladar al Hospital Italiano.

En enero sufrió un paro cardíaco y tuvo que ser conectado a un corazón artificial a la espera de un donante. En ese tiempo, otro bebé neuquino pasó por la sala de internación. Luca había sido trasplantado de hígado y las familias estuvieron un tiempo juntas. Pero el pequeño no resistió y falleció. Sus papás decidieron donar los órganos

Por esas cosas del destino, como Felipe estaba en el primer lugar de la emergencia, el corazón pudo seguir latiendo en su cuerpo y le dio una nueva esperanza a la familia.

 

 

 

 

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