El Gobierno negociará un acuerdo para que los argentinos ingresen a Estados Unidos sin visa
En una movida diplomática estratégica, el gobierno liderado por Javier Milei ha dado inicios formales para que Argentina sea incluida en el estimado Programa de Exención de Visas de los Estados Unidos (Visa Waiver Program, VWP). Este paso significaría un cambio significativo para los ciudadanos argentinos, quienes podrían ingresar al territorio estadounidense sin la necesidad de gestionar una visa por un periodo máximo de 90 días, ya sea con fines turísticos o de negocios.
Sin embargo, el camino hacia esta meta no es sencillo. La propuesta debe ser sancionada por el gobierno de Donald Trump, lo que representa una serie de desafíos a superar en los próximos meses. La solicitud oficial, que será presentada en el contexto de la visita de Kristi Noem, secretaria del Departamento de Seguridad de EEUU, busca allanar el camino para facilitar los viajes entre ambas naciones. Es un intento relevante que, de ser aprobado, fortalecería enormemente las relaciones bilaterales.
Es fundamental observar que la jornada hacia la inclusión en el programa es un proceso largo y complejo. Aunque se inicia sobre buenas bases, se estima un tiempo considerable para su finalización, dado que la aprobación final depende de la Casa Blanca. Durante este periodo, Argentina debe someterse a estrictos criterios de evaluación y prácticas de seguridad impuestas por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Entre las exigencias destacan: la perfecta y fluida cooperación en la materia de intercambio de datos de seguridad con Estados Unidos; la emisión de pasaportes electrónicos; mantener una tasa de rechazo de visas de visitante por debajo del 3%; y el aseguramiento de elevados estándares en temas como antiterrorismo, aplicación de la ley, control de fronteras y seguridad documental.
La historia entre Argentina y el programa VWP incluye un capítulo pasado en el que el país formó parte entre 1996 y 2002. Sin embargo, las dificultades económicas y sociales de 2001 llevaron a que George Bush removiera a Argentina de la lista. Políticamente, el actual gobierno busca restablecer ese privilegio para los argentinos, apelando por una vez más a su inclusión.