Femicidio: policía baleó a su expareja, mató a la tía de ella y se quitó la vida
La comunidad de Gregorio de Laferrere, en La Matanza, fue sacudida por un trágico suceso en el que un joven oficial de la Policía Bonaerense, Diego Nicolás Montoya, de 22 años, abrió fuego contra su expareja y su tía antes de quitarse la vida. Este terrible incidente se cobró la vida de Cristina Ruiz, de 46 años, tía de la expareja de Montoya, e hirió gravemente a su sobrina, identificada como V., de la misma edad que él, dejando a esta última en estado crítico.
El lamentable desenlace se desató cuando la joven V., también miembro de la fuerza como Montoya, había acudido al lugar para recoger sus pertenencias luego de dar por terminada la relación con él. Tribulaciones de una relación ya rota tornaron la reunión en una discusión que escaló en gravedad. Según fuentes jurídicas, lo que comenzó como un acalorado intercambio de palabras pronto se transformó en una acción violenta cuando Montoya desenfundó su arma reglamentaria, una pistola Bersa Thunder TPR calibre 9 milímetros, y abrió fuego intempestivamente contra ambas mujeres que se hallaban indefensas.
El impacto de Ruiz fue inminente y devastador: un disparo certero que acabó con su vida tras comprometer su masa encefálica. Paralelamente, su sobrina sufrió una tremenda descarga de balas dañinas; los médicos contaron hasta cinco impactos que ameritaron procedimientos quirúrgicos de alta complejidad para poder salvarla. Ante su inminente situación de riesgo, V. logró alcanzar la vereda adecuándose a su estado para solicitar auxilio, logrando, en medio del desconcierto, captar la atención de los vecinos, quienes actuaron con celeridad logrando pedir asistencia a las fuerzas de seguridad a través del 911.
Las dos mujeres, con pronósticos muy diferentes, fueron admitidas de urgencia en el Hospital Balestrini donde la tía Ruiz falleció poco después debido a la gravedad de su herida. V., en su opuesto, sobrevivía batallando en quirófano sujeto a intervenciones médicas destinadas a estabilizar su crítica condición. A medida que la noticia se precipitaba en toda la comunidad, las autoridades del municipio conformaban un expediente tan delicado que inmediatamente quedó bajo control del fiscal Carlos Adrián Arribas, de la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Homicidios de La Matanza.