2025-07-12

Rescataron a una joven mendocina que era víctima de una red de trata de personas en Perú

La joven había sido engañada por un hombre venezolano a través de las redes sociales. Un operativo internacional permitió que pudiera ser localizada en la capital peruana.

En un rescate internacional lleno de complejidades, una joven mendocina secuestrada por una organización de trata de personas ha sido puesta a salvo en Lima, Perú, luego de ser engañada por un hombre venezolano a través de las redes sociales. Su liberación surge a partir de un operativo coordinado entre los cuerpos de seguridad de Argentina y Perú, en el que se capturó a un hombre de nacionalidad venezolana implicado en esta delicada trama de explotación.

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El camino hacia la liberación de la joven comenzó un año atrás, cuando fue captada y trasladada a Perú bajo falsas promesas. Mientras estaba en contra de su voluntad en la vivienda donde era retenida, su caso llamó la atención de los oficiales argentinos, quienes, a través de la Gendarmería Nacional, iniciaron movilizaciones legales con el apoyo de la Unidad Fiscal de Mendoza. Esta última disparó las alertas al evidenciar la crueldad del caso y solicitó ayuda internacional inmediata.

La madre de la víctima, preocupada, se puso en contacto con las autoridades tras notificarse una abrupta interrupción en una videollamada con su hija, lo que proporcionó las pistas necesarias para que procediera la búsqueda en firme. Asegurando la comunicación con la Fuerza Policial de Perú y su Dirección Contra la Trata, se logró una transferencia eficaz de información, vital para la operación. La minucia en seguir las pistas tecnológicas llevó a la detección y captura del venezolano sospechoso de tejer la maraña de mentiras que hizo caer a la joven mendocina.

Por otra parte, sospechas vinculadas a este entramado también han tocado las puertas del mismo Mendoza, donde un hombre fue arrestado en la terminal de ómnibus bajo acusaciones de intentar efectuar una compra ilegal de una menor. Este hecho, que resultó en una ampliación de la investigación, destapó la red local, mostrando cómo operan estos grupos explotadores en las sombras de nuestros propios patios.

A medida que el entramado demostraba su complejidad, avanzaron las instancias judiciales. La norma internacional que regula tales delitos estipula que la colaboración no tendrá límites para desarticular semejantes acciones delictivas, asegurándose de que los culpables enfrenten a la justicia con el rigor que el caso requiere. Esta intervención continúa bajo el ojo vigilante de las autoridades peruanas quienes seguirán adelante tal cual lo establece el Protocolo de Palermo, destinado a aplicar justicia transnacional en situaciones tan críticas.

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