A un mes de que muriera calcinado por un cable suelto, cómo está la causa y qué dijo el abogado de la familia
El domingo se cumplió un mes de la trágica muerte de Enrique Carrasco, un hombre de 63 años que murió electrocutado y calcinado luego de que tocara con su vehículo un cable suelto en la vía pública en el momento en que se movilizaba por la zona rural de Villa Alberdi.
El fatal siniestro ocurrió en horas del mediodía del jueves 22 de mayo en inmediaciones del barrio Villa Alberdi; puntualmente sobre la continuidad hacia el sur de la calle Miguel Arnaldo, que vincula el barrio con la Ruta 22 hacia el norte. La víctima circulaba a bordo de un furgón Peugeot Boxer y el contacto con un cable eléctrico de media tensión generó el fuego.
Por el hecho se inició una investigación que busca determinar las responsabilidades y qué fue lo que provocó que el cable eléctrico no haya estado en su posición correcta. En este sentido, el diario digital LCR se contactó con la hija de Carrasco, la cual residen en Buenos Aires, para conocer cuál es el estado de la causa.
A partir de las consultas realizadas por este medio se pudo acceder al testimonio del abogado querellante Leandro Ruíz, quien se refirió a cómo se encuentra la investigación.
“Hoy se trabaja sobre varias hipótesis. La concreto es que estamos en una etapa preliminar que dura 6 meses y durante ese lapso debemos reunir todas las evidencias necesarias para luego decidir si avanzamos o no hacia la formulación de cargos”, señaló Ruiz.
“Hoy lo que tenemos es que todo comenzó a partir de un cable de energía de media tensión, propiedad de Edersa. Al entrar en contacto con el vehículo se desató el fuego producto de una descarga repentina y violenta, que impidió al conductor escapar. Lo que no sabemos es por qué estaba descolgado”, agregó.
Lo que se deberá determinar es si hubo una responsabilidad humana vinculada a un intento de robo o vandalismo, o si en realidad se trató de un acto negligente por parte de la empresa en no haber hecho el correcto mantenimiento. En caso de que existir una responsabilidad humana se avanzará hacia el fuero penal, caso contrario el reclamo será por “daños” y se elevará al ámbito civil.
El abogado señaló también que el cable de media tensión no estaba cortado, sino que colgaba a unos dos metros de altura aproximadamente y haciendo una panza entre los postes que están separados a una distancia de 28 metros. En este punto, aclaró que Carrasco en ningún momento se desvió de la trayectoria de la calle para transitar por la banquina.
Si bien en más de una ocasión el mal estado del camino llevó a más de un conductor a circular por la banquina este, justo debajo de las líneas eléctrica de media tensión, para el abogado esta situación no se dio con Carrasco. “En ese momento el camino estaba transitable por lo que él no se desvió hacia la banquina, esa hipótesis que plantea la empresa es falsa. Pese a ello, y si fuese como ellos dicen están siendo deshonestos en el tratamiento del hecho, lo primero que tendrían que haber hecho es pedir disculpas y buscar una solución, no salir a defenderse echándole la culpa al fallecido o pretender descargar las culpas a la Municipalidad”, manifestó.
Saber qué mecanismo de control o de alarmas tiene Edersa para determinar que existe una circulación deficitaria de energía en algún tramo, es un punto que también la querella busca establecer.
Desde el Ministerio Público Fiscal se informó a LCR en los últimos días que el legajo está en etapa de investigación preliminar y que la Unidad Operativa está analizando los resultados de las diligencias realizadas
Este medio intentó sin éxito comunicarse con autoridades de Edersa para conocer si una falla de este tipo en el sistema puede ser detectada con el debido tiempo. Esto teniendo en cuenta que el cable estaría suelto desde horas tempranas de esa mañana, lo cual llevó a más de un motociclista o automovilista a tener que esquivarlo, según comentaron en esa ocasión los vecinos. En este sentido, una mujer que llevaba a su hijo en moto a la escuela 196 de Alberdi tuvo que hacer una maniobra al encontrarse con el cable de media tensión descolgado.