Flexibilizan la barrera sanitaria: cómo impactará en el precio del asado
El gobierno nacional anticipó que avanzará en la flexibilización de la barrera sanitaria, al sur del río Colorado, para permitir el ingreso de “carnes con hueso plano”. Es decir, del asado. Hubo decepción entre los productores patagónicos que participaron de la reunión con las autoridades del Senasa y de la secretaría de Agricultura Ganadería y Pesa de Nación. También quedan muchos interrogantes.
Por ejemplo, si esa “flexibilización” de la barrera implicará una libre circulación de costillares. La respuesta es que la medida será bastante restrictiva: estos cortes sólo se podrán traer envasados al vacío, en cajas, y con un control estricto en los frigoríficos. “La nueva resolución de Senasa establece que se debe medir el grado de acidez del medio en que está la carne para que no haya ningún tipo de virus que pueda pasar” explicó el titular de Ganadería de Río Negro, Tabaré Bassi.
Esta restricción implica que sólo podrán traer el asado de la Pampa Húmeda algunas cadenas de supermercados, frigoríficos y exportadores que tienen las instalaciones adecuadas para ese tratamiento. Las cadenas regionales y los consumidores tendrán las mismas restricciones que antes.
En cuanto a los precios al consumidor, Bassi expresó que los estudios realizados por organismos independientes, como el INTA, prevén que mantendrán la tendencia de la carne sin hueso que ingresa desde siempre a la zona patagónica: precios que se equilibran entre un 40 y 45 % por encima de la región pampeana.
En tanto, para los productores la flexibilización se convierte en una seria amenaza. “Puede tener un impacto negativo porque la ganadería de las zonas marginales, como es la patagónica, no tiene forma de competir con la ganadería de zonas más benévolas como la Pampa Húmeda”, precisó el funcionario rionegrino.
Bassi manifestó que los productores que participaron en la reunión con las autoridades nacionales “salieron muy insatisfechos” y con “ciertas sospechas de que hay un trasfondo de intereses particulares más que planes internacionales o planteos de grandes mercados.
Si bien no hay nada demostrado, la sospecha la tiene el sector. Porque no se entiende por qué poner en riesgo todo un sector que ha trabajado para ser libre de aftosa sin vacunación, por algo que se visualiza que no va a ser en beneficio de toda la sociedad y sí va a ser en beneficio de un sector muy acotado de la cadena de comercialización, que son los supermercados, los frigoríficos de exportación. Hay un malestar y un manto de sospecha sobre esta medida”.
Agregó que “en estas circunstancias, se dan todas las posibilidades de comercialización a la producción de la Pampa Húmeda y se restringen las posibilidades a los productores patagónicos. Pensemos que va a haber un libre ingreso de carne desde el norte del país a esta zona, y los productores regionales no pueden ir a comprar animales a la principal zona de producción que es la Pampa Húmeda para engordarlos acá. En una sequía tampoco pueden enviar a otros campos y después repoblar”.
Bassi remarcó que “el productor (patagónico) tiene restricciones en sus movimientos, mientras que las industrias del norte tienen libre circulación, pueden salir a comprar en cualquier lugar, comprar en la Pampa Húmeda, ingresar a la Patagonia compitiendo con la producción regional. Entonces, es probable que tenga un impacto negativo en los procesos industriales de la carne y en los procesos productivos”.