Una parada que no se realizó en la garita casi provoca una tragedia cuando varios menores cruzaron la Ruta 22 para ir a la escuela
Un descenso de los pasajeros que no se dio en el lugar indicado, la imprudencia de varios chicos que cruzaron la Autovía de manera indebida y la desidia de quienes tienen que velar por una Ruta 22 más iluminada provocaron hace pocos días un choque entre dos vehículos y, sobre todo, generaron una gran preocupación por quienes fueron testigos del hecho ya que las consecuencias pudieron haber sido lamentables.
“No sé por qué motivo el chofer del colectivo no paró en la garita para que los chicos crucen por la pasarela. Lo hizo mucho más adelante y eso llevó a que varios chicos cruzaran la ruta corriendo, sin mirar y en plena oscuridad”, comentó la conductora de un vehículo Renault Sandero que debió frenar bruscamente ante los más de siete chicos que cruzaron ambos carriles de la autovía, incluso los guardarraíl, para concurrir a una escuela primaria del lugar.
El hecho de tránsito ocurrió hace pocos días, minutos antes de las 8 y sobre los carriles de la margen norte de la ruta, precisamente cuando un ómnibus de la empresa KoKo realizaba el recorrido Chichinales-Regina.
Por razones que se desconocen, y como habitualmente sucede, el colectivo no detuvo su marcha en la garita que se encuentra frente a la calle Borgatti, sector en el que se ubica una pasarela aérea que, principalmente, es muy utilizada por los chicos que deben asistir a clases. Al frenar más adelante, el cruce de los menores se dio en sector no habilitados para el paso peatonal.
“Tuve que frenar en mitad de la ruta para evitar chocarlos. Nunca vi que bajaban nenes, por el color oscuro de la ropa que llevaban y por la oscuridad que presenta la ruta, sólo vi sombras y cuando frené me di cuenta que eran entre siete y diez chicos que habían bajado ahí para ir a la escuela”, relató la automovilista.
La mujer agregó que, debido a la frenada, otro rodado que circulaba detrás no alcanzó hacerlo a tiempo y terminó impactándola en la parte trasera. “Me llegó a arrastrar y terminé muy cerca de los últimos tres nenes que cruzaron la ruta”, detalló.
“Agradezco no haber venido más fuerte y haber tenido la lucidez de maniobrar y frenar a tiempo porque era mucha la oscuridad, podría haber chocado a cualquier de los nenes”, comentó la conductora de la Sandero.
“No sé si se olvidó o no le avisaron a tiempo, pero lo que más me molestó es que el chofer no se haya detenido ni bien escucho el impacto para ver si todos estaban bien. Creo que se debería haber tomado el tiempo de bajar y ver que estaba todo bien y luego seguir, me pareció imprudente de su parte”, finalizó la mujer.
Este medio intentó sin éxito comunicarse vía telefónica con personal de la institución educativa para conocer si este tipo de situaciones son frecuentes o solo se trató de un hecho aislado.
Si bien en algunas ocasiones hubo choferes que no alcanzaron a frenar en la garita por el hecho de que no se les avisó a tiempo, ante este tipo de situaciones hubo conductores que decidieron retroceder pocos metros con el fin de dejar a los chicos próximos a la pasarela y facilitar el cruce por la autovía de manera correcta.