2025-04-22

La foto de un rionegrino que volvió a viralizarse tras la muerte del Papa. “Salté el molinete con la cámara al hombro”

La imagen que tomó Pablo Leguizamón en 2008, cuando Jorge Bergoglio aún no era Papa, resurgió con fuerza luego del fallecimiento del Sumo Pontífice.

“No fue una foto más. Tenía una búsqueda periodística”, dice Pablo Leguizamón, el fotoperiodista y viedmense por elección, que, sin imaginarlo, retrató una de las escenas más recordadas del Papa Francisco: sentado como un pasajero más en el subte porteño.

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La historia se remonta a mayo de 2008, cuando Jorge Mario Bergoglio, por entonces arzobispo de Buenos Aires, participó de una misa en homenaje a las víctimas de Cromañón. “Cuando terminó, lo corrí porque pensé que se iba a subir a un auto… pero se metió en la boca del subte. Ahí lo seguí”, relató Leguizamón en diálogo con El Radar, por Radio Noticias.

Desde Plaza Once hasta Catedral, cámara en mano y mochila colgada, Pablo lo siguió entre empujones y apuro. “Salté el molinete, tenía un equipo precario y disparé muchas fotos. Muchas salieron mal, pero hubo una que trascendió”, recordó.

La imagen muestra a Bergoglio sentado en un viejo vagón de la Línea A, con gesto sereno, mirada elevada y la mano sobre el pecho. Una escena simple, pero poderosa.

Leguizamón, que en aquel momento tenía 29 años y trabajaba como freelance en Buenos Aires, guardó esa toma sin imaginar su destino. “La foto estuvo guardada cinco años, hasta que fue elegido Papa. Un colega me llamó y me dijo: ‘¿Te acordás de esa foto en el subte?’”, cuontó.

La foto se viralizó por primera vez en 2013 y volvió a las redes con fuerza este lunes 21 de abril, tras el anuncio del fallecimiento del Sumo Pontífice. “Me genera algo muy fuerte. Es una linda manera de revalorizar el fotoperiodismo. Una imagen con historia, que surgió antes de la locura de Internet”, expresó.

“Esa imagen dice mucho más de lo que parece. Mostraba algo que no era lo esperable: a alguien tan importante actuando como cualquier ciudadano”, destacó. Y agregó: “Después supe más de él, de su formación jesuita, de su austeridad. Lo que representó como Papa lo pone a la altura de figuras como Favaloro, Maradona o Gardel”.

Hoy, desde Viedma, donde vive desde hace 12 años, Pablo reflexiona sobre lo vivido: “Fue un mensaje para seguir adelante, una señal. Esa foto me devolvió la vocación”. Actualmente, Leguizamón trabaja para medios de la Comarca, también para instituciones y es el alma mater detrás de Río Negro en Fotos.

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