SENADO DE LA NACIÓN
La oposición logró quórum para tratar los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla
Este jueves, luego de arduas negociaciones y una paciente espera, se alcanzó finalmente el quórum necesario en el Senado argentino para discutir los controvertidos pliegos de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla. La sesión fue convocada por el interbloque oficialista Unión por la Patria y comenzó su andadura pasadas las 14 horas.
El Senado, habitualmente dividido, logró reunir a 38 de sus senadores, gracias a alianzas inusuales y a la confluencia de intereses diversos. El bloque oficialista logró reunir a 33 de sus propios legisladores y contó, además, con el apoyo de figuras relevantes de otras corrientes políticas, como los radicales Pablo Blanco y Martín Lousteau, el ex oficilista Francisco Paoltroni, y los senadores del PRO Alfredo De Angeli y María Victoria Huala. Con el arribo tardío de Carolina Moisés, finalmente se consolidó el número indispensable de participantes para dar inicio a la sesión.
El tema central de la convocatoria es el examen y debate sobre la incorporación de Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla a la Corte Suprema de Justicia. Este asunto ha polarizado a la opinión pública y política del país, pues ambos nombramientos fueron decididos preliminarmente por el decreto gubernamental pero han encontrado obstáculos en el camino hacia su afirmación institucional plena.
El ambiente en la sesión fue tenso pero funcional, con un acuerdo preliminar para limitar la extensión de las discusiones y evitar asuntos laterales de privilegio que pudieran desviar la atención del objetivo clave. Se pactó un único debate general, pero las votaciones correspondientes a cada nominado se harán de manera separada, buscando facilitar al menos el avance de uno de los pliegos sancionados.
Guillermo Francos, jefe de Gabinete, ha mantenido una postura firme en defensa de García-Mansilla, subrayando en sus declaraciones que su puesto en la Corte se mantendrá en calidad de efecto del decreto hasta el 30 de noviembre, pese a cualquier decisión adversa del Senado. Con relación a Ariel Lijo, aún en espera de su ocupación formal del rol, las vías diplomáticas y políticas se mantienen abiertas para lograr armonía entre los distintos sectores del poder político.