TEMPORAL
Violento temporal: esta vez azotó a Córdoba
La provincia de Córdoba fue sorprendida por un violento temporalque comenzó ayer por la tarde (martes 11) y que dejó un saldo de inundaciones, evacuaciones y una serie de rescates en diversos puntos de la ciudad. A lo largo de la jornada, la lluvia no dio tregua dejando al descubierto la vulnerabilidad de diversas zonas urbanas y poniendo a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades locales.
Las condiciones climáticas extremas llevaron al colapso en varios sectores de Córdoba. Uno de los casos más destacados fue el barrio Pueyrredón, donde el agua caída superó los 140 milímetros en un lapso de pocas horas. Este fenómeno, que recuerda al ocurrido en Bahía Blanca, desató un caos similar al generar grandes anegamientos en calles y viviendas.
La infraestructura de la ciudad no logró evadir las consecuencias de estas precipitaciones extremas. Informes detallados del municipio cordobés indicaron que el barrio Centro América registró 120 milímetros de agua caída, el de San Jerónimo acumuló 119 milímetros, y en Monseñor P. Cabrera alcanzó los 108 milímetros, exponiendo la distribución desigual del agua y los efectos directos sobre la población.
En un esfuerzo titánico por parte de las autoridades y equipos de emergencia, se realizaron diversos abordajes para socorrer a los afectados. Un total de 56 personas tuvieron que ser evacuadas, las cuales provenían de más de 20 barrios distintos, siendo los más afectados General Mosconi, Las Violetas, Primero de Mayo, y Villa Boedo entre otros. Además, la Dirección General de Defensa Civil gestionó cerca de 610 llamadas, en su mayoría relacionadas con peligros inminentes de caída de árboles, hundimientos y necesidad de ayuda social.
Un incidente que resaltó la complejidad de la situación fue el rescate de varios individuos atrapados por las aguas desbordadas. Entre los destacados está el caso de un joven de 14 años arrastrado 100 metros por un canal en barrio Los Gigantes, así como de un hombre y una mujer que quedaron varados en sus vehículos respecto al crecimiento del río en Costanera Sur. La valentía y pericia de los cuerpos de seguridad marcaron la diferencia en estas situaciones críticas.
Ante tales eventualidades, el Servicio Meteorológico Nacional ha mantenido una alerta amarilla, indicando que las lluvias podrían continuar el miércoles siguiente. Esta advertencia agrega un nivel adicional de incertidumbre y exige a los ciudadanos tomar precauciones mientras las autoridades trabajan incansablemente en la restauración de la seguridad y normalidad en la región.