EN DOS MESES YA HAY UN REMANENTE DE 121 MIL MILLONES
Aseguran que el Gobierno podría financiar la reconstrucción de Bahía Blanca solo con los ATN no usados en 2024
En un contexto donde la gestión monetaria del Estado nacional se enfrenta a diversos retos, una sorprendente oportunidad se vislumbra para la ciudad de Bahía Blanca, afectada recientemente por una devastadora catástrofe climática.
Según el intendente local, Federico Susbielles, se necesitarían aproximadamente $400.000 millones para la enorme tarea de reconstruir la ciudad. Sin embargo, el panorama financiero del país presenta una opción interesante que podría facilitar completamente esta reconstrucción a través del uso eficiente de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Estos fondos, que se originan de un especial 1% de los impuestos recaudados a nivel nacional, han estado, históricamente, subutilizados para emergencias verdaderamente necesarias. El año pasado, el fondo captó una suma considerable de $680.000 millones, de los cuales se asignaron únicamente poco más de $50.000 millones, dejando un significativo excedente.
Según el informe de Politikon Chaco, este remanente es más que suficiente para solventar los costos de reconstrucción de Bahía Blanca por sí solo, y aún dejaría un excedente notable de $230.098 millones para otras necesidades nacionales. Este potencial financiamiento se alinea con la misión primaria del ATN, que es apoyar desbalance fiscales y emergencias climáticas en las diversas provincias del país.
No obstante, existen diversas voces que critican la subutilización consistente de este fondo, alegando que hasta el año 2024, solo el 7.3% del fondo ATN había sido distribuido para las múltiples declaraciones oficiales de emergencia. En la administración previa del Presidente Javier Milei, los gobernadores se mostraron inconformes con esta política, demandando redistribuciones más equitativas.
Esta iniciativa propuesta no solo solventaría las necesidades de Bahía Blanca, sino que abre un diálogo crucial sobre la revalorización de los fondos públicos que tradicionalmente han sido usados políticamente. Esto sugiere una transformación en cómo se gestionaría el presupuesto estatal en casos puntuales de emergencia y emplearía recursos estancados en el Tesoro Nacional para propósitos auténticos y justificables.
En representación del actual gobierno, el Jefe de Gabinete Guillermo Francos ha asegurado que estas decisiones forman parte de una política diseñada para limitar las transferencias discrecionales del pasado. Esta proposición fiscal define una nueva era en la política de distribución de fondos, enfocados específicamente en afrontar emergencias reales para beneficiar verdaderamente a las comunidades que más lo requieren.